AGUA LIMPIA Y SALUD: PROTEGER EL AGUA ES PROTEGER LA VIDA

·         El agua limpia protege la salud, impulsa el desarrollo y fortalece el bienestar de nuestras comunidades.

·         Cuidar el agua es una responsabilidad compartida.

El agua es un recurso esencial para la vida, la salud y el desarrollo de las comunidades. Su disponibilidad en cantidad suficiente y con calidad adecuada permite prevenir enfermedades, favorecer la higiene, garantizar la preparación segura de los alimentos y promover mejores condiciones de bienestar para toda la población.

La Mtra. Brenda Iris Guadalupe Licona Morán, Jefa del Departamento de Atención a la Salud a la Infancia y la Adolescencia de  los Servicios de Salud de San Luis Potosí, indicó que el acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene son reconocidos por organismos internacionales como elementos fundamentales para la protección de la salud pública. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el agua contaminada puede transmitir enfermedades como diarrea, cólera, disentería, hepatitis A y fiebre tifoidea, afectando principalmente a la población infantil y a los grupos más vulnerables.

Tener agua segura, siempre será una herramienta para la prevención de enfermedades. Las enfermedades diarreicas agudas continúan siendo una de las principales causas de consulta médica en la población infantil. Muchos de estos padecimientos están relacionados con el consumo de agua contaminada, la preparación inadecuada de alimentos o prácticas deficientes de higiene.

Qué podemos hacer para cuidar nuestra salud y el agua, la participación de toda la sociedad es fundamental para conservar este recurso y prevenir riesgos a la salud, por lo que se recomienda: consumir agua potable o adecuadamente desinfectada, mantener limpios, cerrados y protegidos tinacos, cisternas y depósitos de almacenamiento; lavar y desinfectar frutas y verduras con agua segura; lavarse las manos con agua y jabón antes de preparar alimentos y después de acudir al sanitario; reparar fugas para evitar el desperdicio de agua; evitar arrojar basura, aceites o sustancias contaminantes a drenajes, ríos, arroyos y cuerpos de agua. Y  promover entre niñas, niños y adolescentes una cultura de cuidado y uso responsable del agua.

Licona Morán, aseveró que la educación y la participación comunitaria son herramientas fundamentales para fomentar una cultura de protección del agua. Cuando las niñas y los niños aprenden a valorar este recurso, se convierten en agentes de cambio capaces de transmitir prácticas saludables en sus hogares y comunidades.

La construcción de entornos saludables requiere del compromiso compartido entre instituciones, escuelas, familias y sociedad para garantizar agua segura para las generaciones presentes y futuras. San Luis Potosí ha logrado importantes avances en el acceso al agua para su población. Hoy, el desafío es fortalecer la cultura del cuidado, uso eficiente y protección de este recurso para garantizar que las futuras generaciones continúen disfrutando de sus beneficios, concluyó la experta.