Ciencia e inclusión convergen en la Quinta Jornada Científica del Orgullo LGBTIQ+ en el Instituto de Física de la UASLP

La apertura hacia la diversidad sexual y de género dentro de las universidades ha avanzado en los últimos años, permitiendo que cada vez más estudiantes puedan desarrollarse en ambientes académicos con mayor libertad e inclusión. Así lo destacó la doctora Fátima María Isabel de los Santos García, quien señaló que actualmente es más común ver a jóvenes de la comunidad LGBTIQ+ participando plenamente en distintos espacios universitarios. “Ya ha cambiado, ya nos hemos abierto. Ahora podemos ver muchos chicos trans en distintas facultades y eso antes no ocurría”, comentó.

En ese contexto se realizó la Quinta Jornada Científica del Orgullo LGBTIQ+ en el Instituto de Física de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), encuentro que reúne este 25 y 26 de mayo conferencias, mesas redondas y actividades virtuales y presenciales con especialistas de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México, el Cinvestav y la propia UASLP. La investigadora destacó que durante estas jornadas “el Instituto de Física se convierte en un espacio para celebrar la diversidad, la inclusión y, por supuesto, la ciencia”.

La académica explicó que uno de los principales objetivos del evento es generar espacios seguros para estudiantes que atraviesan procesos personales complejos mientras cursan su formación profesional. “Hay personas muy brillantes en la comunidad LGBTIQ+ y a veces no se les han abierto puertas. Lo que hacemos con estas actividades es que se abran puertas para quienes vienen detrás de nosotros”, expresó. Añadió que el acompañamiento y la comprensión son fundamentales para evitar que jóvenes abandonen sus estudios por discriminación o falta de empatía.

De los Santos García recordó que en años anteriores sí existieron casos de estudiantes que dejaron la universidad debido a la presión social. “Había un estudiante de la comunidad LGBTIQ+ que mejor decidió retirarse y estudiar en otro lugar, porque aquí no lo entendieron”, relató. Sin embargo, consideró que actualmente existe mayor sensibilización entre alumnos y docentes, aunque insistió en que este tipo de encuentros siguen siendo necesarios para fortalecer la inclusión dentro de la educación superior.

La investigadora también resaltó que la diversidad aporta nuevas perspectivas a la generación de conocimiento científico y favorece el trabajo multidisciplinario. “Tener una visión distinta de cómo es el mundo hace que la investigación también sea distinta. Además, a la comunidad LGBTIQ+ le gusta unir personas y generar proyectos más grandes entre diferentes áreas”, señaló. Agregó que estas jornadas han permitido crear redes de colaboración y apoyo que benefician no solo a integrantes de la comunidad sexodivergente, sino a toda la comunidad universitaria.