CONCIENTIZACIÓN DEL USO DE LA SAL

El consumo excesivo de sal puede tener efectos negativos en nuestra salud, como el aumento de la presión arterial y el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Acuda a su unidad médica, los promotores de salud de los Servicios de Salud  del Estado, están capacitados para brindarte información oportuna para su autocuidado.

La Semana Mundial de Sensibilización sobre la Sal 2026, abarca del 11 al 17 de mayo y tiene como objetivo fomentar la implementación de intervenciones basadas en evidencia para reducir el consumo de sal en la población para proteger la salud cardiovascular.  La Organización Mundial de la Salud (OMS),  recomienda un consumo máximo de 4 gramos de sal (2 gramos de sodio) al día, lo que equivale a aproximadamente una cucharadita.

En México, el consumo promedio de sal puede llegar hasta los 8 gramos de sal al día (4 gramos de sodio), el doble de la cantidad recomendada según estudios y publicaciones del Instituto Nacional de Salud Pública. Los problemas que puede generar el consumo excesivo de sal a nuestro organismo son la Hipertensión arterial, ya que el exceso de sal en la dieta puede provocar un aumento en la presión arterial, lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como: infartos y accidentes cerebrovasculares.

El consumo excesivo de sal puede dañar los riñones, aumentando el riesgo de enfermedades renales crónicas; la retención de líquidos, el exceso de sal puede provocar la retención de líquidos en el cuerpo, lo que puede causar hinchazón y otros problemas de salud.  Es importante generar conciencia sobre cómo podemos reducir el consumo de sal.

El reducir el consumo de sal es una medida sencilla que puede generar grandes beneficios para la salud de la población. Por ello, los Servicios de Salud del Gobierno de San Luis Potosí, enlista algunas recomendaciones clave para reducir el consumo de sal:

·         Límite Diario: Menos de 5 gramos al día (o 2000 mg de sodio) para adultos. Los niños deben consumir menos, ajustando la dosis según sus necesidades energéticas.

·         Lee las etiquetas: Busca alimentos con bajo contenido de sodio y compara productos (especialmente enlatados, embutidos y snacks).

·         Cocina en casa: Prepara tus comidas para controlar la sal añadida, limitando alimentos procesados, salsas envasadas y comida rápida.

·         Sustitutos de sabor: Usa especias, hierbas aromáticas, ajo, limón o pimienta para realzar el sabor en lugar de sal.

·         Acciones prácticas: Enjuaga los alimentos enlatados (como atún o frijoles) para eliminar el exceso de sodio

·         Reducción progresiva: Reduce gradualmente la sal al cocinar; las papilas gustativas se adaptarán en unas semanas.

·         Evita el salero en la mesa: no añadas sal extra a los platos ya preparados.

·         El 70-80% de la sal que consumimos proviene de alimentos procesados y restaurantes, no del salero de casa. La sal marina, rosa o del Himalaya no es más saludable y contiene el mismo sodio que la sal de mesa.