Miguel Ángel Guerrero Arriaga
Abril 30, 2026
Tal vez consciente de que las posibilidades de que el PVEM vaya en alianza con morena en las elecciones gubernamentales del 2027 por las ya conocidas condicionantes que lo impiden es por lo que hace unos días el gobernador Ricardo Gallardo Cardona como jefe indiscutible del verde en SLP volvió a refrendar su confianza en la fuerza de su partido al señalar abiertamente: “ con alianza o sin alianza vamos a ganar las elecciones” misma que se ve reforzada tanto por el debilitamiento de los partidos opositores como la ausencia de perfiles externos capaces de hacerle frente a las figuras con que cuenta para postular a la lucha por el cargo que ostenta.
No es algo nuevo que en mucho le asiste la razón a Gallardo para pensar así en virtud de la inmovilidad en que se en encuentran sus partidos rivales PRI y PAN en ruta a la muerte por inanición de militantes y simpatías.
Por otra parte, también debe estar convencido de lo complicado que será armar una alianza con Morena merced a la supeditación de éste a los lineamientos presidenciales sobre el tema de las candidaturas de familiares.
Igualmente, no es un secreto el hecho de que el PVEM se ha convertido en la primera fuerza política del estado como resultado de su aceitada organización estructural y de su acelerado proceso de afiliación en la entidad lo que se refleja nítidamente en las encuestas en torno a las preferencias ciudadanas partidistas en las que aventaja hasta con 30 puntos a los opositores. Por si eso no bastara, RGC sabe que ni el blanquiazul ni el tricolor cuentan con una eventual opción surgida de la sociedad civil con la fuerza y el arrastre suficiente como oponer resistencia a algunas de sus cartas como la senadora Ruth González Silva, Lupe Torres Sánchez, Juan Carlos Valladares e Ignacio Segura.
Como cereza del pastel optimista gallardista está el hecho de que los perfiles que se manejan como opciones de morena no han crecido como se esperaba al cobijo del partido en el poder, lo que hace pensar en que ya desistirá de sus intentos por armar una alianza con el partido guinda porque allá no la quieren y aquí dice no necesitarla para ganar.