Dr. Jaime Chalita Zarur.
Febrero 07, 2026
No son las instituciones políticas, conocidas como partidos políticos, los que fallan: son las personas. Insisto el modelo democrático está agotado.
No cabe duda que en nuestro país hay ciudadanos de primera, de segunda y, hasta de tercera en tanto sea para la aplicación de la ley y, desde luego el interés de los poderosos, para mantener pobreza en muchos aspectos que dominan la ignorancia.
“A los amigos justicia y gracia; a los enemigos justicia a secas”. Aún cuando no encontré registro de esta frase popular, es que, se le atribuye al expresidente Benito Juárez Gracía y, si realmente lo es, muy mal dicho.
Una frase que en lo personal califico de muy desafortunada porque nos deja una idea pésimamente mala de lo que es la institucionalidad de la práctica de la justicia, para convertirla en algo así, como favorecer en las circunstancias que sean a los “amigos”, aún en la injusticia y en contra de los desvalidos.
La lucha en contra de quienes se sienten influyentes y, se les “ayuda”, donde se involucran los favoritismos, inclina la balanza de la aplicación de la justicia, para volverla injusticia y generalmente en contra de quienes tienen la razón, cuando se dirimen intereses. Estas acciones, desde luego que fomentan la impunidad, de lo que estamos muy fastidiados de lo mismo.
Decencia en el ejercicio de la política por quienes se dedican “profesionalmente” a su práctica, hace mucha falta pero más, honestidad de las personas que manejan nuestros recursos económicos y que son enormes cantidades.
El encubrimiento, el querer solapar o, de plano servir de tapadera a los delitos cometidos en contra de los mexicanos, es algo muy grave y, además despreciable.¿Cuántos políticos se han coludido con los criminales, con las autoridades, ya sean delitos del fuero común o, del fuero federal? Hay muchos.
Los ejemplos que hemos tenido, sobre todo de personas con mucho poder político, existen por donde quiera y, quienes se encargan de aplicar el castigo correspondiente a través de los sistemas judiciales, nos han fallado.
Nada más en lo que va del mes, hemos tenido un ejemplo de impunidad en la persona de quien tardó mucho en dejar la coordinación del Senado de la República, de su fracción parlamentaria del partido en el poder, diciendo que se va a realizar trabajo de campo pero, las acusaciones que tenia quedaron en suspenso y simplemente nada pasará.
Quienes saben, de la razón que lo llevoó renunciar a tan codiciada representación, la ocultan, quizás por acuerdos de impunidad que llevan a la invitación de seguir lastimando la integridad patrimonial de México o, hasta la integridad de la vida misma.
Que no se tratase de gente indefensa, de la gente en pobreza, fomentada por intereses electoreros, que son en la inmensa mayoría de los casos porque, la aplicación de la ley, lo cual es y debe de ser, se ejecuta muy rápido. Así debería ser para los poderosos.
@jaimechalita