«Cuando los maestros se unen, los partidos tiemblan»

Profr. Marcelino H. Martínez

Febrero 04, 2026

Que nadie se engañe, en este país, si hay un sector con verdadero peso social, organización natural y presencia diaria en el pueblo, es el magisterio.El maestro no solo enseña… forma conciencia, guía comunidades y mueve voluntades.

Por eso, cuando los maestros se unen políticamente, los partidos no se inquietan,se sacuden.

La historia lo ha demostrado. Maestros han ocupado diputaciones, senadurías, cargos de primer nivel e incluso gubernaturas. Y lo hicieron con resultados. Porque cuando un maestro llega a un espacio de poder, no llega por ocurrencia, llega con estructura, con respaldo social y con una red real que ningún partido puede improvisar.

Y aunque muchos quieran minimizarlo, esos cargos ocupados por docentes han servido para abrir puertas, destrabar trámites, conseguir apoyos y darle voz al sector educativo.

Porque un maestro en política entiende lo que otros solo usan como discurso, las necesidades de las escuelas, de los alumnos y de sus compañeros.

Hoy ya no estamos en tiempos de corporativismo barato. Ya no se trata de que alguien ordene y todos obedezcan.

Hoy los maestros piensan, deciden y saben perfectamente que su fuerza no está en la sumisión… está en su organización.

El problema es que muchas veces se pierde el rumbo, aparecen proyectos personales, egos, intereses individuales, y se desperdicia lo más poderoso que tiene el magisterio, su capacidad colectiva.Pero el liderazgo está ahí, vivo, latente.

Porque en cada colonia, en cada ejido, en cada comunidad, hay un maestro que interactúa con la sociedad, que orienta, que organiza, que influye más que cualquier operador político.

Y viene el tiempo electoral… y como siempre, los partidos volverán a buscarlos. Volverán a prometerles. Volverán a pedirles estructura. Porque saben una verdad que les incomoda.Los maestros no solo educan… también deciden destinos políticos.

Cuando el magisterio despierta, se organiza y se planta con firmeza, no hay campaña que no lo sienta, no hay partido que no lo respete, y no hay elección que no se mueva.

Porque cuando los profes se unen…la política tiembla.