Miguel Ángel Guerrero Arriaga
Algunos panistas de la vieja guardia no ocultaron su molestia porque el hijo del exgobernador Marcelo de los Santos Fraga, Marcelo de los Santos Anaya haya tratado de proyectar la impresión de que el panismo viejo y el partido en general de alguna manera apoyan sus aspiraciones de ser candidato a la alcaldía capitalina bajo la consideración de que no ha forjado ningún mérito partidista para serlo por el blanquiazul además de que prácticamente es un desconocido para la mayoría de los potosinos.
Como el mismo de los Santos Anaya lo señaló, aspira a ser candidato de una coalición partidista integrada por el PAN y algunos de los partidos de reciente creación cuya estructura y propuestas también desconoce el electorado local ante lo que la directiva panista ha guardado un silencio total como tratando de poner distancia ante esas pretensiones.
Como está a la vista este personaje ha mostrado como única tarjeta de presentación solamente el hecho de ser hijo del exgobernador del estado en cuya administración se constituyó en un filtro por el que tenía que pasar todo el que buscara un contrato de obra o de proveeduría al gobierno marcelista pues no se sabe que haya realizado o contribuido a impulsar una obra o acción en beneficio de los potosinos.
Desde luego, el principal simpatizante de que busque la alcaldía es su señor padre don Marcelo quien es el único que le ha visto cualidades y aptitudes para ser alcalde además de que tampoco es cierto que haya un grupo empresarial que se proponga respaldarlo o impulsar sus aspiraciones.
En lo que se refiere a los panistas con posibilidades de ser los candidatos del PAN a la alcaldía como Rubén Guajardo o la dirigente Verónica Rodríguez se comenta que Marcelito, como lo llaman en su círculo sería fácilmente rebasado por cualquiera de ellos en una encuesta sobre el nivel de reconocimiento de la gente en virtud de que más allá de las mesas del club deportivo potosino es un completo desconocido para los ciudadanos comunes.
Por otro lado, si el mencionado cree que el desempeño de su padre en el gobierno podría ser factor decisivo para impulsarlo al triunfo electoral con que pregunte a cualquier persona que se encuentre en la calle que opina al respecto así como del crédito por mil 500 millones de pesos contratado al final de su mandato comprobaría que lo que busca no pasan de ser meros sueños guajiros y las respuestas lo harían regresar a la realidad y que aunque ser hijo del exgobernador le dio como para duplicar la fortuna familiar como se manejó de boca en boca entre el empresariado no le dará para iniciar una carrera política desde tan importante cargo.
CABOS SUELTOS
Vaya metida de choclo de la titular de la seduvop al aceptar que han arrancado obras estatales sin contar con los permisos municipales correspondientes que obligan las normas lo que, en una de ésas este lance puede hacerle perder la estabilidad laboral en virtud de que tampoco ha hecho lo necesario para que otras obras avancen conforme lo proyectado.