Desde la antropología, analiza el futbol como un fenómeno social y destaca el creciente protagonismo de las mujeres

El futbol trasciende el ámbito deportivo para convertirse en un espacio donde se construyen identidades, se fortalecen vínculos comunitarios y se reflejan cambios sociales. Desde esta perspectiva, la doctora Mónica de la Vega Carrega, profesora de la Licenciatura en Antropología de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), desarrolla investigaciones que abordan el deporte como un fenómeno cultural, con especial atención a la participación de las mujeres dentro y fuera de las canchas.

Con más de una década dedicada a los estudios sociales del deporte, la investigadora ha documentado la experiencia de mujeres aficionadas al futbol, la práctica amateur femenil y varonil, así como las dinámicas socioculturales que este deporte genera en la vida cotidiana de las comunidades.

A propósito de la Copa Mundial de Futbol 2026, la académica explicó que uno de los cambios más importantes ha sido la visibilidad alcanzada por las mujeres en un ámbito donde históricamente habían permanecido en segundo plano.

«Las mujeres siempre hemos estado. En mi trabajo de campo he encontrado señoras de 60 y hasta 70 años que llevan toda la vida asistiendo al estadio. Lo que ocurre ahora es que se les da mayor voz y se hacen más visibles gracias a los medios digitales y las redes sociales», señaló.

Para la especialista, este proceso ha permitido desmontar estereotipos que limitaban la presencia femenina únicamente al papel de espectadoras ocasionales. Hoy, afirmó, las mujeres participan como aficionadas, futbolistas, entrenadoras, árbitras, analistas y generadoras de contenido especializado.

Asimismo, destacó el crecimiento del periodismo deportivo femenino, un ámbito que durante muchos años fue considerado exclusivo para los hombres.

«Muchas mujeres quisieron dedicarse al periodismo deportivo y no encontraban oportunidades porque era un espacio muy cerrado. Actualmente vemos más periodistas especializadas que aportan análisis, conocimiento y nuevas miradas sobre el futbol», comentó.

De la Vega Carrega consideró que este Mundial también evidenció el interés del público por conocer otras voces y experiencias relacionadas con el deporte, lo que favorece una cobertura más diversa e incluyente.

En ese mismo sentido, subrayó la relevancia de la participación de mujeres en el arbitraje internacional, al representar referentes para nuevas generaciones interesadas en desempeñarse dentro del futbol profesional.

Desde la antropología, explicó, el Mundial permitió observar cómo este acontecimiento modificó las dinámicas sociales más allá de las sedes oficiales. «Nos tocó vivir un Mundial muy cercano. Aunque San Luis Potosí no fue sede, cambió la dinámica de las ciudades; la gente organizó reuniones, acudió a los espacios públicos para ver los partidos y se generó un ambiente comunitario que también forma parte del fenómeno futbolístico», expresó.

La investigadora añadió que estos eventos permiten analizar la manera en que las personas construyen sentido de pertenencia mediante símbolos, rituales y espacios compartidos, al tiempo que invitan a reflexionar sobre la creciente comercialización del deporte y sus implicaciones sociales.