Entre la carrera y las carreras, hay su diferencia

Filiberto Juárez Córdoba

ANTE LOS ENOJOS de los pacientes y sus familiares por la falta de atención, equipos, material de curación y medicamentos en el IMSS, ISSSTE y demás instituciones del Sector Salud, los que dan la cara y reciben andanadas de reclamos y son exhibidos en redes sociales son los trabajadores encargados de la atención directa: médicos, personal de enfermería y apoyo, recepcionistas, a veces hasta los de vigilancia y mantenimiento la llevan, porque la gente en su desesperación, entendible por las circunstancias que atraviesa, con alguien tiene que desquitar su coraje para desahogarse. Mientras, los responsables de proveer los recursos para garantizar el servicio se justifican con discursos en los que se niega el desabasto y se habla de un sistema de salud a la altura de países del primer mundo. La realidad que viven los pacientes y los apuros que pasa el personal arrojan otros datos. Las cosas están de tal modo que ya la base trabajadora del IMSS entró en rebeldía y rebasando al sindicato inició paros nacionales. Aunque toda movilización causa molestias muchas voces se han levantado diciendo que es el momento en que los derechohabientes apoyen a los trabajadores para que tengan lo necesario para realizar sus funciones. Hay personal trabajando bajo protesta en algunas instituciones y grupos planeando acciones más radicales. Ojalá se atiendan los reclamos y se logren acuerdos para que los males que padece el sistema de salud no se agraven y se conviertan en enfermedades terminales. Algunos piensan que esa condición ya la tienen porque cada que se habla de deficiencias y carencias los responsables solo aplican medidas paliativas. Para los que dicen que todo se debe a que no están de acuerdo con el incremento salarial que se les otorgó, no deben olvidar que no es solo eso lo que están pidiendo y que un buen salario también incide para un buen desempeño laboral.

ALGUIEN DEBE DECIRLE al presidente de la mesa directiva del Congreso del Estado, que una cosa es organizar una carrera y otra hacer las cosas a las carreras. Resulta que el diputado Luis Fernando Gámez Macías envió un oficio al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Ayuntamiento de San Luis Potosí, solicitando su apoyo para “el cierre temporal de calles y el control de la circulación vehicular con motivo de la carrera que se realizará el próximo domingo 11 de octubre de 2026 en punto de las 7:00 horas”. Detalla que el objetivo es salvaguardar la integridad física de los participantes y la seguridad de los asistentes y la ciudadanía en general. Muy buena la iniciativa, sobre todo porque se trata de la Carrera Atlética Un Legado a la Nación, conmemorativa del Bicentenario de la Constitución Política del Estado. Lo que no tomó en cuenta el diputado son los tiempos, no los tiempos de la Constitución, sino los que se deben contemplar para la organización de una carrera, su oficio, fechado el 9 de octubre, fue entregado ese mismo día, a las 17:49, según el sello de recibido de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, y a las 18:00 horas llegó al despacho del Comisario Juan Antonio de Jesús Villa Gutiérrez, según el sello de recibido de la Secretaría Particular. Sin tomar en consideración que en una carrera se aplica cuando menos el paso veloz, el comisario decidió aplicar el paso de camino y les responde que está de acuerdo en todo, pero ese tipo de apoyos, por razones operativas y por reglamento se deben solicitar con 15 días de anticipación, no unas horas antes. Por los tiempos que vivimos, ahora seguramente vendrán los señalamientos de que se trató de hacer quedar mal al Congreso por cuestiones políticas. Maloras que no faltan dicen que al Congreso no nomás la Suprema Corte de Justicia le echa abajo sus leyes, ahora hasta la policía municipal les echa abajo sus eventos conmemorativos. La ventaja, dicen, es que ahora van a tener justificación todos los diputados por no estar presentes, pues en las conferencias y otras actividades que se han hecho con motivo del Bicentenario que festejan, la mayoría ni siquiera se han asomado.

POR CIERTO, salió el diputado Héctor Serrano, con que las impugnaciones y resoluciones contra las reformas del Congreso de San Luis Potosí no significan que exista una falla en el trabajo legislativo. Afirmó que las iniciativas se revisan para que cumplan con los requisitos legales, pero la última palabra la tiene la Suprema Corte de Justicia de la Nación y ella decide si se quedan o se tumban, el diputado considera que eso es un equilibrio aceptable. NOSOTROS DECIMOS:

Es equilibrio aceptable,

Lo dice y no se sonroja,

Pues sus leyes, es comprobable,

Siempre quedan en la cuerda floja.

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