Feliz Día de la Tierra cuando nos la estamos acabando.

Toño Martínez

Abril 23, 2026

Cuando una persona cumple años la llenamos de frases como «!Felicidades, que sigas cumpliendo muchos mas»! «Mis mejores deseos»; pero, podemos decir lo mismo en el caso del Día de la Tierra – 23 de abríl- cuando la hemos dañado atrozmente con el estilo de vida actual, cuando estamos rebasando su capacidad de carga, degradado el 40% de la superficie, perforado y abandonado 4.8 millones de pozos petroleros y 2 millones de nuevos están en proceso dejando enormes cavernas en sus entrañas, contaminado el 40% de cuerpos de agua dulce. ¿Tendremos el cinismo de otra vez sembrar arbolitos y realizar rituales a la madre Gaia para celebrarla?

No sé trata de cifras alarmistas ni escandalosas o fatalistas sino de datos extraídos de investigaciones demográficas, científicas, cálculos. Ese panorama fue lo que llegó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a declarar en el año 2009 al 22 de abril como Día de la Tierra con la intención de crear conciencia en todas las naciones y culturas para detener los daños generando agendas de gobiernos, acuerdos y compromisos internacionales e invertir más al cuidado de nuestra casa común.

Sin embargo catorce años después aumentaron los gases de efecto invernadero como el metano incrementando exponencialmente el calentamiento global por mayor consumo de combustibles fósiles -gas y petróleo- destruyendo bosques y con ello especies de fauna y flora, perdiendo áreas cultivables a un ritmo del 35 por ciento más rápido.

Los estragos de tal conducta ya están aquí pues el 40% del agua potable está contaminada. Cada pozo petrolero taponanado incorrectamente por ser algo que no merece mayor atención de las compañías, libera metales pesados, arsénico, cadmio, mercurio los cuales provocan enfermedades entre los habitantes de su derredor, desde patologías respiratorias, hígado, páncreas, vaso, cáncer y cardiovasculares de acuerdo a rigurosos estudios científicos y de salud.

Ninguna medida hasta ahora ya llegado a la tasa de reemplazo de lo destruido.

Entonces, podemos encender velitas al Dia de la Tierra o pedirle perdón y cambiar su trato.