Miguel Ángel Guerrero Arriaga
A partir del primero de enero del año en curso entró en vigencia el decreto presidencial que suspende la regularización de vehículos de procedencia extranjera vulgarmente llamados “chocolates” por haber sido introducidos ilegalmente al país con lo que dejarán de circular en el estado varios miles de estas unidades que generalmente se encuentran en pésimas condiciones mecánicas y que en su mayoría son de modelos con más de diez años de antigüedad y que, por supuesto, sus dueños no pagan el impuesto de control vehicular como se hace con el resto de los que se encuentran legales. Según estimaciones oficiales desde que se decretó la legalización de este tipo de en el estado se regularizaron algo así como 100 mil que también siguen sin pagar ningún cobro por circular u obtener sus placas.
De paso con este alto a la introducción de “chocolates al territorio nacional se acaba el negocio de las organizaciones dizque campesinas para tramitar su legalización que a cambio de un pago que llegaba en ocasiones hasta los diez mil pesos se les entregaba unas placas con las siglas de la organización que hacía el negocio con las que obtenían una especie de impunidad pues, que se sepa, ninguna autoridad estaba facultada para detenerlos o infraccionarlos pues cuando alguien lo hacía de inmediato los directivos de las asociaciones organizaban marchas o manifestaciones con bloqueos de calles y avenidas para que los liberaran como hace años lo hacía la dirigente de la unión campesina democrática Guadalupe Castro Almanza quien desquiciaba la ciudad con bloqueos de vialidades en protesta porque alguno de esos vehículos había sido detenido, aunque había otras organizaciones como la CNC que igualmente le entró al negocio de vender placas para otorgar impunidad a los ilegales.
Por las extensiones de las etapas regularizadoras de “chocolates” es por lo que se pueden ver por todos los rumbos del estado unidades extranjeras circulando libremente y sin problemas además de que es en el medio rural donde la venta de los mismos cobra intensidad en virtud de que por su condición de ilegales malas condiciones mecánicas pues para un gran porcentaje de modelos no hay refacciones en el mercado local razón por la que se venden a costos necesariamente muy inferiores a los de marcas para la circulación nacional y local
Por otra parte con este impedimento para legalizar unidades de procedencia extranjera introducidos ilegalmente al país se terminará el calvario por el que pasan aquellos dueños de vehículos normales con todos sus impuestos pagados que tienen la desgracia de chocar con uno “chocolate” cuyo conductor ha sido culpable pues resulta prácticamente imposible obligarlos a que respondan por el incidente lo que nunca lo hacen toda vez que, o dejaron la unidad abandonada o es complicado localizarlos toda vez que no hay un control sobre sus dueños en este sentido, por lo que ojalá y las organizaciones “campesinas que venden placas con sus siglas también sean obligadas a suspender su negocio en virtud de que estarán vendiendo riesgos y afectaciones para terceros.
CABOS SUELTOS
Los jaloneos por las reformas electorales de la presidenta Claudia Sheinbaum continúan en la ciudad de México pues PT y PVEM se resisten a la eliminación de las plurinominales, habrá que esperar en qué para todo.