Toño Martínez Planear el uso de fracking para extraer gas y petróleo en la región Huasteca por parte del Gobierno Federal equivale a una declaración de guerra contra 367 comunidades de las etnias tenek y náhuatl que constituyen el 70% de la población de la zona y se organiza la defensa, señaló Rogel del Rosal Valladares asesor de la Coordinadora de Organizaciones Indigenas y Campesinas de la Huasteca Potosina (COOCIPH).
Dijo que para los pueblos originarios la soberanía energética de México no puede sustentarse a costa de los territorios y medios de vida de los pueblos originarios.
El Gobierno Federal tiene que replantear el Plan Estratégico de PEMEX 2025/2035 precisamente ahora cuando sectores de la sociedad se organizan para detener el proceso de contaminación del agua que es poca y sufriría el peor atentado por la técnica que contaminaría además los mantos freaticos que alimentan manantiales, pozas y norias que usan para su consumo.
Estamos a tiempo para reordenar el proyecto energético consultando a las comunidades, cosa que obliga la Constitución pero que nunca se hizo.