¿Informe o llamado a la sublevación?

Toño Martinez

1 de junio 2026

El acto celebrado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo el domingo para informar sobre sus logros en el segundo año de gobierno, terminó convertido en un autentico llamado a la sublevación del pueblo en defensa de la soberanía nacional contra el «injerencismo de los Estados Unidos en asuntos que solo corresponden a los mexicanos como las elecciones del 2027», en momentos cuando México le vende productos diversos por 534 mil millones de dólares, suma que es un puntal de la economía mexicana porque se traduce en empleo y un atractivo para la inversión.

No se trata que debamos ceder a una intromisión vergonzosa e inmoral a nuestra nación a cambio de que nos compren lo que podemos venderles, pero existen otras vías como la diplomacia y el Tratado de Libre Comercio por medio de las cuales puede pone a salvo la soberanía sin romper con las relaciones comerciales ni de cooperación en otros temas como la inseguridad que agobia a los mexicanos.

Pero utilizar la idea subjetiva de respeto a la soberanía que esta detrás del objetivo de Sheinbaum Pardo para encubrir fallas de su gobierno como la corrupción, inseguridad, pobreza, salud y educación es sumamente riesgoso porque lamentablemente el pueblo y la gran mayoría de quienes componen la estructura política del partido Movimiento de Regeneración Nacional no lo dimensionan, no entienden y lo aplauden.

Es temerario e irresponsable querer convertir a Estados Unidos y específicamente al gobierno de Donald Trump en un «chivo expiatorio» para colocar una venda y que la gente no se de cuenta de lo que no está funcionando.

Una invasión militar por parte de los gringos quedó en el manejo histórico de la doctrina Real Politic o política realista que para proteger sus intereses nacionales, económicos y de seguridad le permitían hacer lo necesario, como sucedió durante el siglo XX con el derrocamiento de gobiernos en países Latinoamericanos. Ahora ya no es la fuerza bruta y de las armas cuando sienta amenazado su país, sino medidas más sutiles pero igualmente destructivas, como los aranceles y presión a naciones para que compren a México.

Claudia Sheinbaum debe actuar con prudencia y como dice su frase «por amor a Mexico»‘, en la retórica ideológica contra Trump porque su capa de torero no le alcanza para vencerlo a capotazos.

Tampoco insinuar que el fortalecimiento de las fuerzas armadas mexicanas son preparativos para la “eventual intervención o invasión» al país.