Ciudad de México.— La reducción progresiva de la jornada laboral en México hacia un máximo de 40 horas semanales, prevista para implementarse de forma gradual hasta 2030, continúa su ruta legislativa tras la aprobación de la reforma constitucional en el Senado de la República.
El diputado federal Francisco Adrián Castillo Morales, integrante de la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados, se refirió a la medida como un paso relevante dentro de la evolución del marco laboral mexicano. Señaló que la propuesta busca mejorar las condiciones de trabajo y responder a las demandas de equilibrio entre vida laboral y personal.
De acuerdo con lo aprobado, la reducción se aplicará de manera escalonada, con el objetivo de permitir la adaptación de los sectores productivos y evitar impactos bruscos en la economía. La reforma mantiene el principio de no disminución salarial, por lo que el ajuste en horas no implicaría reducciones en los ingresos de las y los trabajadores.
Castillo Morales indicó que la Comisión de Trabajo y Previsión Social analizará el dictamen enviado por el Senado para su discusión en la Cámara de Diputados, como parte del proceso legislativo correspondiente.
La iniciativa se enmarca en una serie de cambios recientes en materia laboral, entre ellos incrementos al salario mínimo, modificaciones en materia de democracia sindical y regulaciones contra prácticas abusivas. Estos ajustes forman parte de la actualización del sistema laboral mexicano y de los compromisos institucionales en materia de derechos laborales.