Daniel Adame Osorio
Marzo 22, 2026
En una evidencia que, para la Casa Blanca la distribución de fentanilo es un riesgo mayúsculo y, por tanto, los cárteles son intolerables ante el presidente Trump que los ha clasificado como una organización terrorista que amenaza su seguridad.
Por desgracia, en el pasado reciente, el sexeno de AMLO ejecutó una estrategia de no intervención frente a los cárteles que, no hizo sino empoderarlos, con antecedentes como el caso de la injerencia del Cártel de Sinaloa en 2021 en la elección para renovar la gubernatura de esa entidad o los indicios desde 2006, sobre las posibles aportaciones de la organización criminal de Beltrán Leyva a la campaña presidencial de AMLO, por ejemplo.
O los vínculos de la elite política lopezobradorista con la delincuencia organizada como el caso de Adán Augusto López con Hernán Bermudez; el caso Tequila y sin duda, el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo que alienta las evidencias en torno a la penetración de la delincuencia organizada en centeneres de municipiios en el país.
En ese orden global, el presidente Trump amenazó y cumplió con su cometido frente al régimen chavista con la captura y puesta a disposición de un juez en los Estados Unidos de Nicolás Maduro. Es verdad que la insolencia del presidente estadounidense hacia México crece cada día y la titular del poder ejecutivo federal mantiene, es verdad, la cooperación con la Casa Blanca y también la cercanía con el gobierno cubano.
¿Qué se hará en torno a la protección de la élite política mexicana a grupos de la delincuencia organizada?
Del Tintero.
¿Vamos hacia una colisión con el gobierno estadounidense?¿De socios estratégicos de la Casa Blanca somos ahora el epicentro de la violencia? Son preguntas, dirá Galeano.