Lic. Abigail Morales Ortiz
Febrero 13, 2026
La naturaleza tiene derechos inherentes que deben ser respetados y protegidos. La idea de que la naturaleza tiene derechos es un concepto que ha ganado terreno desde siempre y se basa en la idea de que tiene un valor intrínseco y no solo un valor utilitario para los seres humanos y demás seres vivos. Los Derechos de la Naturaleza han sido violados por la deforestación y destrucción del hábitat de muchas especies.
El parque Tangamanga I, puede ser víctima de una vulneración de los derechos mencionados por los cambios que ha anunciado el gobernador, Ricardo Gallardo Cardona, para renovar el centro acuático Tangamanga Splash. Ampliar el territorio que ocupa, con palapas y construcciones de concreto, implica talar árboles y quitar áreas verdes causando un daño ambiental que impactará no solo a los usuarios del parque sino a todos los potosinos.
Adicionalmente, la ampliación del parque acuático requerirá, para su funcionamiento, el suministro de enormes cantidades de agua, en una zona en que muchas comunidades sufren constante desabasto de ese elemento vital.
Si realmente el gobernador desea promover el progreso, sería mejor emprender acciones que beneficien a los potosinos, como pretende, pero sin necesidad de talar árboles, desaparecer áreas verdes y gastar miles de litros de la poca agua que tenemos.
De concretarse lo que se afirma sobre la tala de muchos árboles, el gasto excesivo de agua y la ampliación de las áreas construidas, el impacto de la degradación ambiental se verá reflejada en tres frentes críticos:
1. Anulación de la posibilidad de vida de algunas especies, ya que la deforestación destruirá sus hábitats.
2. Degradación del aire, agua y suelo por la contaminación sistémica, lo que comprometerá la salud de los potosinos.
3. Desequilibrio ecológico, que incidirá en el cambio climático, como consecuencia directa de la ruptura de los ciclos naturales.
Todo proyecto, como el que se discute del parque Tangamanga I, debe tomar en cuenta el respeto a los siguientes derechos esenciales:
1. Derecho a la vida y la existencia, para preservar la flora y la fauna. La flora del Tangamanga constituye el más importante pulmón de la ciudad capital y zona metropolitana. Ese parque es un hábitat considerado refugio de la biodiversidad, santuario y oasis de especies silvestres. Su fauna, residente y migratoria, es una riqueza que debe conservarse.
2. Derecho a la integridad y salud, para evitar el impacto ambiental que daña el equilibrio ecológico.
3. Derecho a la regeneración y evolución, para garantizar que los ciclos naturales no se vean interrumpidos por materiales extraños a su entorno natural.
4. Derecho al respeto y protección, para que el progreso no signifique destrucción irracional de la naturaleza.
Jurídicamente, la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable es clara y debe ser el eje rector de cualquier intervención en el parque y demás espacios de ese tipo. Esta ley nos obliga a conservar y restaurar los ecosistemas forestales existentes, no derribarlos. Promover un desarrollo sustentable que no comprometa la biodiversidad ni los servicios ambientales de la zona. Proteger el equilibrio ecológico frente a proyectos que priorizan la diversión sobre la vida.
La deforestación no es solo un problema ambiental, es una violación a los Derechos de la Tierra. Respetar la ley y reconocer el valor intrínseco de nuestra naturaleza forestal, es el único camino hacia un futuro viable.
La deforestación es un crimen contra la naturaleza y la humanidad. Proteger la naturaleza, es proteger el futuro.