Miguel Ángel Guerrero Arriaga
Es de llamar la atención que todavía haya quienes critican y aún condenan a las fracciones parlamentarias del PVEM y el PT por haber votado en contra de la propuesta de reformas electorales de la presidenta Claudia Sheinbaum cuando está claro que, con su eventual voto aprobatorio los dirigentes de ambos partidos habrían firmado su renuncia al control de las candidaturas plurinominales así como al manejo discrecional de las multimillonarias prerrogativas que se asignan a los partidos, en el caso de los legisladores federales potosinos del partido verde que también se sumaron a la mayoría que la rechazó se entiende que atendieron una “línea” o sugerencia del jefe estatal de los pevemeístas, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona de asumir esa postura por razones que están a la vista de todos.
Tanto en los medios nacionales como en las redes sociales no deja de insistirse sobre las causas que orillaron a esos partidos a rechazar la iniciativa presidencial en cuyo contenido se les retiraba el control de las listas de candidatos a diputados y senadores plurinominales en cuyo manejo descansa gran parte de su fuerza como jefes políticos que tradicionalmente han entregado a amigos familiares o cercanos así como que planteaba la reducción en un 25 por ciento del gasto público de los partidos políticos lo que les significaría perder el control y manejo de decenas de millones de pesos control que les sirve como instrumento para mantener bajo su jefatura a los dirigentes de los estados.
Así entonces, resulta extraño que quienes no han visto este escenario no dejen de lanzar exclamaciones mediáticas de sorpresa y alarma porque las bancadas de estos dos partidos hayan votado en contra de las propuestas de reforma electoral de la presidenta cuando hacerlo, como dicen los expertos les habría significado darse un balazo en el pie por lo que se antoja normal que procedieran como lo hicieron pues era cuestión de una especie de supervivencia política y económica ir por esa vía.
CABOS SUELTOS
Por cierto, los diputados locales deben estar alarmados por el plan “B” que prepara la presidenta en lugar de la reforma rechazada pues entre los objetivos que perseguirá está el de disminuir los privilegios en los congresos locales que como el de aquí son excesivos con los que nuestros diputados engordan constantemente sus robustas cuentas bancarias sin que nadie les ponga freno, en el recinto del congreso del estado no pocos se preguntan si el nuevo presidente de la Jucupo, el morenista diputado Roberto García Castillo trata de manejarse independientemente o solo seguirá las instrucciones de su antecesor el verde Héctor Serrano o la dirigente estatal del guinda Rita Ozalia Rodríguez buscará mantenerse como la emperatriz china Cixi quien diera lugar a que se forjara el mito del poder tras el trono por manejar a su antojo al emperador de su tiempo… Con su declaración de que el PVEM siempre está abierto a las alianzas con las fuerzas que trabajen por San Luis incluyendo el PRI, el gobernador Ricardo Gallardo está abriendo las puertas del verde a la dirigente tricolor Sara Rocha Medina quien propuso una alianza abierta para enfrentar a morena el 2027, ahora solo falta ver si doña Sara se pone la camiseta del tucán la idea que, según algunos cercanos, no parece disgustarle nada.