Dr. Jaime Chalita Zarur.
Enero 19, 2026
¿Estará próxima la destrucción del ser humano, a manos del mismo ser humano, aún cuando se presume civilizado? o ¿se aproxima la esclavitud, dormida por muchas centurias de años, para aparecer con la más cruda realidad de dominio de unos sobre otros?
La idea de un nuevo orden mundial en todos los países, no es nueva. Mucho se habló de ello hace algunas décadas y se les atribuía a grupos sectarios, secretos, iluminados, según ellos.
La verdad es la que se vive en el rompimiento y abandono de las instituciones construidas durante muchos años para salvaguardar los derechos de la humanidad frente a los poderosos.
Surgen, entonces las ansias de dominio sobre los demás, de los más o menos ocho mil millones de personas que vivimos en esta tierra y se quiere hacer con el poderío de las armas, de los ejércitos poderosos, rompiendo el orden que había funcionado hasta hace algunos pocos años, menos de una década.
Hoy, a los miles de millones de personas que habitan la tierra, se intenta dominarlos por la buena o, por la mala. Las expresiones del tema, se anuncian cada día como un ejercicio de poder, en muchas ocasiones avasallando a quienes se pongan en frente o, difieran de esas acciones.
Es entonces cuando nos damos cuenta de nuestra fragilidad como sociedad. Los poderosos se arman y a través de leyes que no son hechas por la ciudadanía, si no por quienes se dicen legisladores, nos dejan indefensos.
Solo el monopolio del armamento es de los estados, cualquieras que quieran tener el poder de terminar rápidamente con las discrepancias o, el debate impropio para los intereses de quienes nos mandan.
¿Nuevo orden mundial? Desde luego que es necesario en el diálogo y libertades de los pueblos pero, pareciera que esas libertades conquistada con sangre humana se esfuman y el permiso, hasta para respirar se hace presente.
¿A donde es que vamos los humanos, si es que vamos algún lugar?
Nadie, absolutamente nadie, ninguno de los que vivimos, nos llevamos nada de esta tierra cuando morimos y, cuando eso sucede, el cuerpo material no se va de la tierra, nos hacen cenizas o, nos entierran, pero el cuerpo material no se va de esta tierra y, tampoco se lleva nada.
La concentración de riqueza en unos cuanto, tiene que cambiar, nada realmente nos pertenece. Todo cuanto se tiene, todo, ha sido sacado de la tierra y le hemos puesto un precio ficticio robando lo que le pertenece a su origen: la Tierra.@jaimechalita