Toño Martínez
Abril 2, 2026
A pesar de que la zafra 2025/2026 registra buenas expectativas para la producción de caña y azúcar, la guerra en Medio Oriente (MO) y la insensibilidad e incompetencia del Gobierno Mexicano para proteger la producción nacional encaminan a un nuevo descalabro en el precio del endulzante nacional que afectaría la economía de los cañeros y azucareros.
Por un lado la guerra en Medio Oriente que involucra y afecta directamente a 16 países pero repercute a nivel global, provoca inestabilidad en el precio del azúcar por que gran parte de la producción mundial del endulzante se está destinando a la generación de biocombustible ( Brasil, la India, Australia sobre todo) obligando a bajar el costo de la gramínea para consumo humano.
Por otra parte, el Gobierno mexicano de la 4T ha resultado incompetente e insensible para proteger al sector cañero-azucarero nacional al permitir que ingresen al país hasta 2 millones de toneladas de jarabe de maíz desde E.U. y la entrada de maíz amarillo para elaborar edulcorante destinado a la elaboración de refrescos desplazando al azúcar. Esto urge ser regulado fijando aranceles especiales altos porque lo puede hacer mientras define un esquema económico adecuado de respaldo al sector.
En este momento de inestabilidad de precios sería necesario que México venda excedentes de azúcar en bodegas en el mercado internacional donde se cultiva la caña.
No olvidemos que la economía cañera está ligada a la estructura financiera de los 267 municipios del país donde se cultiva por lo que una baja en pago a cañeros tendría un efecto dominó.