Preparación universitaria fortalece el éxito de los emprendimientos, destaca especialista del campus Salinas de la UASLP 

La formación universitaria proporciona las herramientas necesarias para reducir los riesgos al emprender, fortalecer la toma de decisiones y aumentar las posibilidades de consolidar proyectos empresariales exitosos, afirmó la doctora María de Lourdes Martínez Cerda, coordinadora de la Licenciatura en Administración de la Coordinación Académica Región Altiplano Oeste (CARAO) de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP). 

La investigadora explicó que diversos estudios muestran que los emprendimientos impulsados por personas con preparación profesional tienen mayores probabilidades de permanecer en el mercado, particularmente durante sus primeros años de operación, etapa en la que ocurre el mayor índice de cierre de nuevos negocios. 

«La evidencia demuestra que estudiar antes de emprender reduce de manera importante el riesgo de fracaso, ya que brinda conocimientos y herramientas para planificar, identificar oportunidades y enfrentar los desafíos propios de un proyecto empresarial», señaló. 

La académica, cuya línea de investigación se centra en el emprendimiento con perspectiva de género, la personalidad emprendedora y el desarrollo de habilidades para emprender, destacó que una de las principales fortalezas de la formación universitaria es el desarrollo del pensamiento estratégico. 

Explicó que, aunque muchas personas identifican oportunidades de negocio o detectan necesidades del mercado, convertir una idea en un proyecto viable requiere analizar el entorno, anticipar riesgos, diseñar estrategias y comprender aspectos fundamentales como la administración, las finanzas, la mercadotecnia, la gestión del talento humano y el liderazgo. 

La doctora Martínez Cerda indicó que uno de los errores más frecuentes entre quienes emprenden sin preparación consiste en no consolidar adecuadamente los equipos de trabajo ni desarrollar habilidades para dirigir personas, factores que suelen influir directamente en el crecimiento y permanencia de una empresa. 

Asimismo, resaltó la importancia de fortalecer habilidades socioemocionales como la inteligencia emocional y el optimismo, las cuales consideró indispensables para enfrentar la incertidumbre que caracteriza al emprendimiento. 

«El optimismo no significa ignorar las dificultades, sino desarrollar la capacidad de reconocer que los problemas son temporales, mantener la motivación y encontrar soluciones para seguir avanzando», explicó. 

La especialista agregó que la formación profesional también contribuye al desarrollo de una cultura financiera, permitiendo a los estudiantes comprender conceptos como inversión, planeación y administración de recursos, elementos fundamentales para construir proyectos sostenibles a largo plazo. 

En este sentido, subrayó que cursar una carrera universitaria debe entenderse como una inversión de tiempo que, con el paso de los años, se traduce en mejores oportunidades laborales, mayor capacidad para generar negocios y un futuro financiero más sólido. 

Finalmente, la coordinadora de la Licenciatura en Administración destacó que la Coordinación Académica Región Altiplano Oeste impulsa el emprendimiento mediante metodologías orientadas a la innovación, las cuales incentivan a las y los estudiantes a identificar problemáticas en empresas y comunidades para transformarlas en soluciones con impacto social y potencial económico.