El investigador posdoctoral de SECIHTI, adscrito a la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Dr. Juan Carlos Torres Galván, desarrolla un proyecto enfocado en la detección temprana de patologías en plantas agrícolas mediante técnicas biofotónicas con un enfoque multimodal, una línea de investigación que busca atender una problemática creciente en regiones productoras de cítricos, como la zona media del estado.
El especialista explicó que, aunque el nombre del proyecto “suena muy rimbombante”, en realidad se trata de identificar de forma rápida y accesible enfermedades que afectan gravemente a huertas completas.
Torres Galván describió como ejemplo el impacto del Huanglongbing, una enfermedad viral transmitida por bacterias que provoca frutos amargos, caída prematura y deterioro progresivo del árbol. “Es un problema que se puede confundir muy fácil con deficiencias nutricionales u otras enfermedades, y ahí está el riesgo, porque no hay medicina para esta enfermedad”, señaló. Añadió que, al no recibir un tratamiento adecuado, el contagio se extiende hasta obligar a la erradicación total de huertas, con pérdidas económicas que pueden alcanzar hasta el 85 por ciento del valor de mercado para los productores.
El investigador advirtió que el daño no se limita a una parcela, sino que puede extenderse a comunidades completas. “No solamente afecta a un árbol, afecta a toda una huerta, a la economía local y hasta a las propiedades vecinas”, comentó, al tiempo que recordó casos como el de Florida, en Estados Unidos, donde la citricultura prácticamente desapareció por esta enfermedad. Además, subrayó la dificultad adicional que representan los casos asintomáticos, ya que algunos árboles pueden tardar meses o incluso años en mostrar señales visibles.
Frente a este escenario, el proyecto que encabeza busca ofrecer una alternativa de detección temprana mediante el análisis de imágenes y técnicas ópticas. El doctor Torres Galván explicó que la investigación inició en 2023, durante su estancia posdoctoral, y se apoya en su experiencia previa en análisis de imágenes aplicadas a enfermedades humanas. “La idea es que, así como hoy tomamos una foto con el celular, esa imagen nos pueda decir si el árbol está enfermo o no”, detalló, con el objetivo de facilitar un prediagnóstico accesible para los productores.
Finalmente, destacó que este método permitiría reducir costos frente a pruebas más complejas como la PCR, que resultan poco viables cuando se trata de miles de árboles. “Imagínese multiplicar el costo de una PCR por toda una huerta”, dijo.
Aunque aclaró que estas pruebas seguirán siendo necesarias para confirmar diagnósticos, confió en que el uso combinado de fotografía y técnicas como la espectroscopía Raman pueda convertirse en una herramienta clave para contener la propagación de estas enfermedades en el campo.