Dr. Victorino Oliva Argüelles
En términos sencillos se considera al envejecimiento como el daño que acumulan nuestras células.
Para fines prácticos se consideran 2 edades:
La edad cronológica, que es tiempo que ha transcurrido desde nuestro nacimiento hasta la fecha actual.
Y la edad biológica, que está determinada por la capacidad funcional de nuestro organismo.
Existen factores que propician un incremento en la velocidad de envejecimiento biológico, como el tabaquismo, alcoholismo, la falta de ejercicio, el exceso en el consumo de productos procesados y ultraprocesados, así como el alto consumo de almidones y azúcares.
Por otra parte, los factores que disminuyen la velocidad en el envejecimiento incluyen: una dieta adecuada, ejercicio constante aunque sea moderado, dormir correctamente y evitar hasta donde sea posible el estrés.
La calidad de vida durante toda nuestra existencia y especialmente en la edad adulta depende entonces no solo de la genética o de la suerte, sino más bien, depende de nuestros hábitos.