Ciudad de México, 12 DE MARZO DE 2026.- Los líderes de las centrales obreras más grandes de México, la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Tereso Medina y de la Confederación de Trabajadores y Campesinos (CTC), Abel Domínguez, anunciaron su intención de participar activamente y con una voz unificada en la elaboración de las leyes secundarias que reglamentarán la reforma constitucional que reduce la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. Ambas organizaciones destacaron que el éxito de la nueva legislación recaerá en la negociación colectiva, la capacitación, y la construcción de un nuevo pacto social entre el capital y el trabajo.
El anuncio se produjo durante el foro “Transformaciones en el Derecho Laboral” organizado por De la Vega & Martínez Rojas, donde se abordaron las inquietudes del sector empresarial sobre cómo evitar una caída en la competitividad y productividad ante la reducción de ocho horas por trabajador.
Cabe resaltar que, a partir de su publicación, la STPS tiene plazode 90 días para presentar las leyes secundarias que darán certeza operativa a la reducción de la jornada laboral en México y deberán estar listas para el 1 de mayo o antes.
Tereso Medina, de la CTM, enfatizó que la reforma es un paso irreversible y una oportunidad para el país, “veo el reto de las 40 horas como la construcción de un nuevo pacto social para México,” afirmó ante representantes empresariales de varios sectores, incluído el automotriz.
Asimismo, subrayó que la clave para mitigar la preocupación empresarial reside en un cambio de paradigma, tener claro que “la productividad se genera trabajando de manera inteligente y humanamente, no con más desgaste.” Medina propuso utilizar el período de gradualidad (hasta 2030) para analizar la implementación de la reforma rama de industria por industria, incentivando a las PyMEs con políticas fiscales.
Añadió que si bien la base de la reforma implica buscar un descanso más humanitario, los sindicatos apuestan a que la medición de la productividad se establezca directamente a través de la negociación colectiva.
Por su parte, Abel Domínguez, de la CTC, apoyó la reforma calificándola y dijo estar de acuerdo con la creación del Consejo Laboral Plural, propuesto por el líder cetemista, en donde participen a las principales centrales sindicales, buscando evitar divisiones y lograr una voz consensuada en la reglamentación.
“La implementación de la de la reforma puede darse de forma unida a través del diálogo social,” señaló Domínguez, quien propuso establecer el Comité de Productividad con un alto nivel jerárquico como requisito indispensable en el Contrato Colectivo de Trabajo para materializar los incrementos de eficiencia.
Ambos líderes hicieron un llamado a la unidad nacional y la confianza en el país, destacando la calidad de la mano de obra mexicana y la importancia de la capacitación para enfrentar los desafíos de la digitalización y la Inteligencia Artificial.
La participación de la CTM y la CTC se centrará en garantizar que la ley secundaria promueva un equilibrio entre el bienestar del trabajador y la competitividad de las empresas, manteniendo la flexibilidad a través de la negociación colectiva como pilar fundamental.