Daniel Adame Osorio.
Febrero 17, 2026
Los golpes bajos en Morena tienen una expresión notablemente violenta en Sinaloa, entidad que ha convertido en guerra civil la disputa entre la mayiza y la chapiza. Morena tuvo un carácter unitario mientras AMLO se mantuvo en la silla del águila, como el caudillo resolutor de los conflictos.
El escenario previo fue el liderazgo carismático de Cuauhtémoc Cárdenas y el Frente Democrático Nacional, la gran sumatoria de grupos lo mismo del PRI, que del maoísmo, que del conflicto universitario, entre otros.
Históricamente el ex presidente, Carlos Salinas de Gortari fue el villano favorito para AMLO y a partir de 2006, su relevo es Felipe Calderón, el usurpador de la presidencia como la retórica de su movimiento que prosiguió el camino del neoliberalismo.
Siete años más tarde de iniciado el lopezobradorismo en la élite política, los villanos son sus propios miembros que, al dejar los gobiernos estatales denuncian a sus predecesores de Morena en el mismo cargo.
También están los casos de la disputa en su turno, de los dos coordinadores parlamentarios en el congreso de la Unión, por conflictos diversos entre Adán Augusto López y Ricardo Monreal, cada uno en la defensa de sus facciones lopezobradoristas. O el recién cesado Marx Arriaga y su crítica personal contra el titular de la Secretaría de Educación Pública.
Durante el régimen del PRI, los gobernadores caídos en desgracia eran llamados a la Secretaría de Gobernación para acordar los términos de su licencia al cargo. En Morena, la salida es una disputa abierta entre los mandatarios en funciones y sus antecesores, además de recibir la protección institucional en la élite política.
Veremos si el liderazgo presidencial se impone o prevalecen las disputas de las diversas facciones por las candidaturas a gobernador ( el caso Zacatecas y San Luis Potosí) es un emblema, por ejemplo.
Por ahora, el saldo es violencia criminal, el despego al estado de derecho, y un crecimiento de la economía del 0.7%.
Del Tintero.
En el contexto del desarrollo tecnológico del siglo XXI, el Justo Sierra de la 4T, Marx Arriaga sugiere la defensa de la nueva escuela mexicana estableciendo comités de defensa de AMLO.