Aunque no tiene cura, un diagnóstico temprano y un tratamiento integral pueden mejorar significativamente la calidad de vida de las y los potosinos que viven con esta condición.
El Parkinson suele manifestarse de forma gradual. Prestar atención en manos y dedos e identificar, sobre todo cuando está en reposo sí tiene movimiento involuntario.
El Dr. José Ángel Hernández Charles, Jefe del departamento de Atención al Adulto y Adulto Mayor de los Servicios de Salud de San Luis Potosí, dijo que la enfermedad de Parkinson es definida como un trastorno neurodegenerativo crónico y progresivo que afecta principalmente al sistema nervioso y a las partes del cuerpo controladas por los nervios. Se produce debido a la pérdida de neuronas que producen dopamina, un neurotransmisor responsable de coordinar el movimiento y el equilibrio.
Aunque no tiene cura, un diagnóstico temprano y un tratamiento integral pueden mejorar significativamente la calidad de vida de las y los potosinos que viven con esta condición. El Parkinson suele manifestarse de forma gradual. Por lo que es fundamental, el prestar atención a los síntomas iniciales, por ejemplo, si presenta: temblor cuando se encuentra en reposo, suele comenzar en una mano o en los dedos; la Bradicinesia (Lentitud de movimiento), cuando se encuentra realizando tareas sencillas pueden volverse difíciles y llevar más tiempo. O presentar rigidez muscular, empezar con tensión en las extremidades que puede limitar el rango de movimiento y causar dolor.
También hay una alteración de la postura, con encorvamiento o problemas de equilibrio que pueden derivar en caídas. Y los cambios en el habla y escritura, ya que la voz puede volverse más suave o monótona, y la letra puede hacerse más pequeña (micrografía).
Hernández Charles, dijo que en nuestro estado, los Servicios de Salud trabajan continuamente para fortalecer la atención geriátrica y neurológica. El Parkinson afecta principalmente a las personas adultas mayores de 60 años, sin embargo, existe un porcentaje de la población que presenta síntomas antes de los 50 años. Por ello, el dato clave, es la detección oportuna en las unidades de salud, lo que permite derivar al paciente a especialistas en neurología para iniciar terapias físicas y farmacológicas que retrasan la progresión de la enfermedad.
Por último, el experto enlistó algunas recomendaciones para pacientes y cuidadores para mejorar el bienestar diario: realizar ejercicios de bajo impacto como caminar o yoga para mantener la flexibilidad y la activación física continua; mantener una dieta rica en fibra para evitar problemas digestivos asociados a la enfermedad. Solicitar apoyo Psicológico, el acompañamiento emocional es vital tanto para el paciente como para el núcleo familiar. Y cuidar la seguridad en el hogar, eliminando tapetes sueltos o cables que puedan provocar tropiezos y caídas.