¿Viva México?

Por: Dr. Jaime Chalita Zarur

Estamos dejando atrás, el mes que tradicionalmente conocemos como el de la Patria, nuestra patria… o al menos la que solíamos reconocer como propia. Hoy, la duda legítima que nos asalta es, si este país aún nos pertenece a todos o si ha sido confiscado por unos cuantos.

Los nuevos «dueños» de la nación han utilizado el pretexto del resultado en las urnas democráticas para adueñarse de lo que, por derecho y esfuerzo, pertenece a la totalidad de las y los ciudadanos. Hacen lo que les viene en gana para modificar la vida cotidiana de quienes sostenemos nuestro Mexico, pues según ellos “el pueblo es el que manda”.

Se ha desvirtuado el mandato popular para transformarlo en un cheque en blanco, olvidando de manera sistemática a quienes, día con día, con su trabajo, sostenemos con los impuestos de quienes trabajamos, el motor de nuestro país.

La democracia no concluye el día de la elección; la legitimidad de un gobierno se construye diariamente mediante el diálogo, la inclusión y el respeto al pluralismo. No existe solo para quienes piensan igual que los que “mandan”.

Cuando la victoria electoral se convierte en soberbia autoritaria, la patria deja de ser el hogar común para transformarse en el feudo de un grupo en el poder.

Es momento de reflexionar sobre el papel activo que debemos asumir como sociedad civil. Recuperar nuestra nación no requiere de discursos estériles, sino de exigencia ciudadana, participación constante y la firme convicción de que México es mucho más grande que cualquier proyecto político temporal. La patria no se otorga ni se arrienda: se defiende y se ejerce.

Esta última fiesta patria, espero lo haya notado, no hubo la euforia que en años anteriores de los cuales, veíamos automóviles con banderas mexicanas y casas con alegorías a nuestra Independencia pero ahora, no. La indiferencia, la apatía se apoderan de nosotros sin sentir el fervor que demanda ser mexicano.

Si las redes sociales, si las concentraciones en torno a la fiesta de la noche del 15 de septiembre. La verdad que el júbilo que antaño era, no es. Así, paso todo aquello y aún en este septiembre sin terminar, se vuelve a lo cotidiano, olvidándonos de ser mexicanos de tiempo completo.

La desilusión de nuestra Patria siendo maltratada por las calamidades que se viven, nos deja indefensos. Hubo lugares en donde se suspendieron las Fiestas Patrias. De todo ello somos corresponsables.

¿Se olvidarán la Fiesta Patria de Independencia por lo que se vive o, será suplantada por la AI?

@jaimechalita