Por: Filiberto Juárez Córdoba
Alejandro Zermeño Guerra, fue electo rector el 1 de abril de 2020. El 30 de marzo, un día antes, se había declarado la “emergencia sanitaria” como consecuencia del aumento de casos confirmados de COVID-19 en el país. Tomó posesión el 30 de abril. Llegó al cargo en circunstancias inusuales, después de un proceso competido, contraviniendo la costumbre de que el secretario general ascendiera casi automáticamente al cargo y sin contar con el apoyo del rector saliente. Ante estas circunstancias, señor rector: ¿cuáles fueron los principales problemas que enfrentó y cómo los resolvió?
-Creo que llegar al cargo sin el apoyo de las autoridades salientes no es fácil. Hay muchas cosas que no me fueron informadas y de las que me di cuenta hasta que estaba tomando acciones en la rectoría. Por ejemplo, uno de los casos más emblemáticos que enfrenté y que me ha costado hasta la fecha mucho trabajo, es el del campus de la Facultad de Ciencias, el campus poniente de la avenida Chapultepec. Porque quedó inconcluso en cosas muy trascendentes, por ejemplo, el reforzamiento del edificio y el estacionamiento. La forma en que los estudiantes puedan llegar ha sido un serio problema. Económicamente costoso porque no hay un vehículo o una línea de autobuses que suba a dejar a los estudiantes hasta allá. Nos hemos visto obligados a organizar un transporte que suba a los estudiantes de Salvador Nava hasta la Facultad. Obviamente eso es gasto en equipos móviles, camionetas, personal, gasolina, seguros; circunstancias que no hubieran existido si se planea desde el principio el campus en un lugar con servicios.
En la atención de la Universidad durante la pandemia ¿Cuáles fueron las principales dificultades que enfrentó, las satisfacciones y los pendientes o resultados que considera insuficientes?
-Creo que la pandemia nos agarró a todo el mundo sin tener una idea de lo que teníamos que hacer. Una de las primeras decisiones que tuve que tomar como rector fue cancelar las clases presenciales. Un rector que llega y lo primero que hace es cerrar la universidad, pues no es algo muy grato, pero fue necesario hacerlo. El cambio a la enseñanza a distancia, por las plataformas zoom y todo lo que se necesitó, fue un cambio que nos agarró sin ninguna experiencia. Solo había 1 o 2 o 3 maestros que tenían alguna comunicación por zoom con colegas de otras partes del mundo. Para nosotros fue muy importante el cambio y una de las grandes satisfacciones. También, contestando parte de tu pregunta, es que al final de cuentas se logró sacar el semestre y los 2 semestres siguientes, porque fueron realmente 2 años de pandemia, pero los semestres más fuertes fueron el primero y el segundo de ese año 20-21. La otra gran satisfacción, y eso tengo que agradecerle a Marta López Almaguer, secretaria general de la Unión de Asociaciones de Personal Académico, ella me dio una gran idea para lograr llevar a cabo el examen de admisión. A las pocas semanas de que tomo la rectoría hay que hacer un examen de admisión con 15 mil alumnos. Un examen que tradicionalmente era en un solo día, en turnos en la mañana y en la tarde. Obviamente las circunstancias de salud no permitían tener 15 mil alumnos en ningún lado. No nos permitía eso la pandemia. Haber realizado el examen de admisión ese año del 2020, fue una satisfacción. Un agradecimiento muy grande le tengo a Marta López Almaguer, porque ella fue la que diseñó el plan para poderlo realizar. Lo realizamos en las mismas sedes de siempre, pero en 4 días. Se dividieron los grupos y eso nos permitió tener espacios y llevar a cabo el examen sin ningún contagio.
Al término de su primer periodo cuál fue su balance, ¿qué considera su mayor logro y qué considera que faltó hacer o no se logró?
-Pienso que fue un logro haber llevado a cabo el cambio de las direcciones de los institutos. Esto porque eso era un caso como olvidado, eran nombramientos que nadie volteaba a ver y se eternizaban. Haber logrado, en el primer periodo, que no se perdiera ni un semestre de clases, a pesar de la pandemia, fue un gran logro. Fue un logro de toda la comunidad no mío, por supuesto. Haber actualizado el protocolo de Derechos Universitarios, un protocolo que se sigue actualizando día con día, porque las circunstancias cambian, es un logro que creo importante. Una de las cosas que no he podido lograr, y vaya que lo hemos buscado por muchos medios, es la verdadera autonomía financiera de la universidad. Esto depende, básicamente, de que el Congreso del Estado apruebe el Proyecto de Autonomía Financiera que les hemos entregado en 2 ocasiones. Que lo estudien, que lo vean, porque eso es lo que ha logrado la diferencia con otras instituciones. Sobre todo, con universidades autónomas de otros estados, vemos, con envidia, cómo están creciendo en infraestructura, en capacitación, en captación de alumnos. Todo esto va dependiendo de que han tenido un apoyo financiero mucho más claro a largo plazo. Aquí estamos con el “Jesús en la boca”, a ver si nos llega el recurso para el mes que entra. No tenemos planeado qué vamos a hacer dentro de 2 o 3 años porque no tenemos idea real de qué apoyo presupuestal vamos a tener. La federación cumple muy bien y nos da un proyecto de un año de duración. Sabemos cuánto vamos a recibir este año de la federación, pero la idea de la autonomía financiera es que te hagan un proyecto que vaya en relación con el porcentaje del producto interno bruto del estado, como en otros lados. Con ese porcentaje aprobado ya sabes que el presupuesto nunca va a ser menor al del año anterior y vas a poder decir: este año vamos a recibir tal cantidad y puedo proyectar una obra que va a durar 3 o 4 años. Las obras grandes no necesariamente se completan en el mismo año. Entonces puedes proyectar el crecimiento de campus. Dices voy a abrir un campus en tal lado, pero va a llevar esto y esto, y un auditorio y tantos salones, tantos laboratorios. A lo mejor son 3 años de construcción, pero lo puedes planear porque ya sabes que vas a tener un ingreso más o menos contemplado y claro.
El período de cada rector es de 4 años, pero hay derecho a la reelección, lo que lo puede ampliar. ¿El proyecto de Alejandro Zermeño, como rector, era de 8 años o hubo momentos en que se circunscribió a solo un periodo?
-Cuando soy elegido voy a un periodo de 4 años. Ya viendo que se está finalizando el periodo consideré que tenía posibilidades de presentarme a una reelección para continuar mi proyecto de desarrollo. Nunca pensé, de entrada, que iba a ser 8 años rector. Por supuesto sí tenía la posibilidad de estar 8 años, como sucedió, pero realmente la idea tiene que ser un plan a cuatro años. Como este segundo periodo también son 4 años. Quién vendrá, ya en el 28, podrá continuar lo que se está haciendo o podrá empezar a un proyecto nuevo, esa es una decisión de la persona que entre.
Las funciones sustantivas de la Universidad requieren autonomía administrativa y libertad de cátedra, esto solo es posible si la institución cuenta con recursos para su sostenimiento, ¿de qué financiamiento dispone la UASLP y que se requiere para que su autonomía sea también financiera?
-Ya comenté de quién depende. Depende del Congreso del Estado. Respecto al apoyo para investigación, hay una nueva secretaría, que es la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, que antes era el CONACYT y ahora es el SECIHTI. Los investigadores, para obtener recursos para sus proyectos, tienen que hacer los trámites ahí. Aquí en San Luis Potosí, en el COPOCYT, que es el que maneja los recursos del estado para investigación. Los investigadores tienen que hacer muchos trámites para obtener recursos. Si se obtuviera la verdadera autonomía financiera el investigador podría tener más tranquilidad al saber que el equipamiento, los recursos para laboratorios, para tecnología, pudieran venir de la propia institución.
En 1921, el gobernador Rafael Nieto, refiriéndose al Instituto Científico y Literario, dijo: “En mi concepto, es ya tiempo de que este establecimiento educacional constituya una entidad moral independiente y alejada de los vaivenes de la política”. El 10 de enero de 1923, promulga el decreto 106 del Congreso del Estado, que transforma al instituto en universidad estableciendo: “La Universidad de San Luis Potosí, tendrá personalidad jurídica propia y gozará de plena autonomía en su organización científica, técnica y docente, pudiendo administrar con toda libertad los fondos que le pertenezcan”. A más de 100 años de estas históricas disposiciones, ¿Considera que la UASLP está alejada de los vaivenes de la política y su personalidad jurídica y autonomía son reconocidas por la sociedad y, sobre todo, respetadas por las autoridades?
-Reconocida por la sociedad, sí, indiscutiblemente. Creo que la autonomía, y la universidad, es muy reconocida socialmente, y no por el periodo reciente, sino por los 103 años de existencia que tiene. Hay un gran grupo de autoridades que sí reconoce el valor de la institución y sí reconoce su autonomía. ¿Alejada de los vaivenes políticos?, al menos obvios, sí. No dudo en lo más mínimo que grupos políticos, que los hay, traten de infiltrarse a la universidad movilizando jóvenes, movilizando maestros, para lograr obtener algún puesto dentro de la institución, pero en general, en este momento, sí puedo considerar que estamos alejados de los vaivenes políticos. Y que también, en reciprocidad, la universidad no está interfiriendo en acciones políticas fuera de la institución.
Hay un diferendo con el gobierno del estado por la entrega de recursos derivados del convenio entre la federación y el estado, para el apoyo financiero a la educación superior, En ese convenio ¿qué papel juega la universidad? ¿Quién define los montos, en qué se aplican los recursos y a qué atribuye la demora en la entrega?
-La función de la universidad en ese convenio es exclusivamente de una firma de apoyo al convenio. El convenio lo manda la federación, asigna los montos la federación, y se lo manda a la universidad para que el rector lo firme y lo mandé al gobierno del estado para que se apruebe. El gobierno del estado gestiona la reducción de esa aportación asignada por la federación, como pasó este año. El primer borrador del convenio para el 2026 venía por un poquito más de 700 millones de pesos. El gobierno del estado gestiona con la Secretaría de Educación Pública y logra bajar de 700 y tantos millones a 516 millones. Esa reducción la busca el gobierno del estado, nosotros no tenemos injerencia en definir los montos. Los montos los propone la Secretaría de Educación Pública, los gestiona el gobierno del estado y los aprueban entre ellos; nosotros solamente somos beneficiarios. ¿En qué se gasta? Básicamente en el capítulo 1000, que son sueldos, en cosas indiscutiblemente prioritarias. Un porcentaje muy pequeño es autorizado para infraestructura. Es muy pequeño, porque el altísimo porcentaje de ese ingreso y del ingreso federal se va sueldos para el personal. Lo único en lo cual podemos hacer algunas modificaciones de uso, es en los ingresos propios, los que obtiene la universidad por servicios, eso es todo. Sobre a qué obedece la demora en la entrega, te podría contestar, pero creo que esa pregunta la tiene que contestar el ejecutivo.
Hay señalamientos del Instituto de Fiscalización Superior del Estado, de que la Universidad se niega a ser auditada. También se afirma que han recurrido a amparos, pero han obtenido fallos adversos. ¿Realmente hay una negativa a la rendición de cuentas o cuál es la postura institucional en este tema?
-Ahí es una cuestión de cómo lo quieras ver políticamente. Nosotros recibimos el dinero que viene de la federación y el del estado. El del estado viene del ramo 28, el de la federación viene directamente de la Secretaría de Hacienda, entonces los recursos, tanto el que transfiere el estado a la universidad como el que manda la federación, son recursos federales y esa auditoría nos la hace la Auditoría Superior de la Federación. Son los únicos que tienen autorizado revisar los recursos federales. La Auditoría Superior de la Federación, el año pasado, nos revisó el 98% de los recursos, sin encontrar ningún error. Por eso consideramos que estamos perfectamente bien ahorita. Tenemos una auditoría externa. El Estatuto Orgánico obliga a tener una auditoría externa, que también es rendición de cuentas, y rendimos cuentas a los congresos estatal y federal del uso de los recursos. El Instituto de Fiscalización Superior del Estado, quiere auditar los ingresos propios, pero hemos considerado que esa no es una de sus atribuciones. Por eso hemos tenido esa reticencia a que se revisen los ingresos propios. Los ingresos que mandan la federación y el estado están auditados por la Auditoría Superior de la Federación. Para nada hay negativa a la rendición de cuentas, solo es una cosa de percepción, ellos consideran que tienen derecho a revisar unos recursos y nosotros consideramos que no es su derecho revisar esos recursos.
Algunos diputados han denunciado que el rector ha desatendido citatorios del Congreso, para tratar el tema de los recursos, que por eso no se autoriza lo que se pretende y hasta de instaurarle juicio político se habla por desairarlos. ¿Realmente hay desacato a las facultades del Poder Legislativo o solo falta de puentes para el diálogo?
-Yo diría que faltan puentes. Y creo que lo que deberíamos buscar, aparte de esos puentes, es respeto mutuo. Nosotros invitamos a los diputados a que conocieran la universidad, vieran sus necesidades. Íbamos a presentarles todo un proyecto de dónde está la universidad, hacia dónde queremos ir; que conocieran las instalaciones. Que conocieran todos lo que es la universidad, porque muchos no la conocen. Que vieran, cuando estamos hablando de recursos, de infraestructura, en dónde se están aplicando los presupuestos. Te aseguro que hay muchos miembros del congreso que, por ejemplo, no conocen la infraestructura en Tamazunchale; no conocen la infraestructura en Valles, Rioverde, Salinas. Esa gente debería ver, cuando está autorizando los recursos, hacia dónde van. Por eso los invitamos a que conocieran la universidad. No acudieron y, bueno, yo tampoco tengo una obligación de ir a un citatorio del Congreso, el día que quieran platicar estamos dispuestos a hacerlo, pero con una cosa que se llama respeto mutuo.
Los señalamientos se centran en la figura del rector, como responsable de la universidad y su representante legal, sin embargo, el Estatuto Orgánico establece como órganos de gobierno: la Junta Suprema de Gobierno, el Consejo Directivo Universitario, la Rectoría, la Secretaria General y los directores y directoras de las Entidades Académicas. En la toma de decisiones y posicionamientos, ¿Alejandro Zermeño cuenta con la participación y respaldo de los demás órganos de gobierno? ¿Hay mecanismos que permitan percibir o conocer el sentir de la comunidad universitaria ante las circunstancias que se viven?
-Sí, claro, la Junta Suprema Gobierno son 5 miembros con los cuales tenemos reuniones. No te digo que todos los días, pero si con frecuencia. Están enterados de las situaciones de la universidad y recibo sus consejos. La Junta Suprema está para actuar en circunstancias extremas, que en alguna ocasión se presentaron, pero realmente en estos últimos años no ha habido necesidad de que entre en funciones. La máxima autoridad de la universidad es el Consejo Directivo Universitario y ahí tenemos representaciones de maestros, alumnos y funcionarios. Esa es la forma en que nosotros podemos obtener el sentir de la comunidad universitaria, en el trabajo que se está realizando. Ha habido casos importantes en donde el Consejo puede estar o no de acuerdo con las acciones de la Rectoría. Se hacen las adecuaciones necesarias y se toman las acciones pertinentes. Hemos tratado de trabajar en concordancia con el Consejo Directivo. Con los directores, una de las cosas que yo he tratado de hacer es darles libertad, porque antes era muy limitada la acción que podía tener un director. Ellos deben entender que son los representantes del rector en esa instancia y tienen que tomar las acciones necesarias. Yo fui director y un director es el que puede estar viendo si el curso fulano o perengano está actualizado o si no está actualizado; si necesita cambio curricular, si necesita incrementar materias o si necesita quitar materias. Es imposible que el rector esté enterado de las ciento tres licenciaturas, de los cientos dos posgrados, de qué falta o qué sobra. Esa es una acción del director.
El fin último de la universidad es la formación de profesionistas, ¿la calidad académica y de investigación se puede ver afectada por las circunstancias que se enfrentan? ¿Hay riesgo de que se reduzcan proyectos o se suspendan algunas actividades?
-No, porque fíjate que ese tipo de autonomía, que es la autonomía académica y la autonomía de gestión, la tenemos muy, muy fuerte. Esta universidad hace convenios con las universidades en China en Japón, en Sudamérica en Norteamérica, en donde sea, sin ningún problema y sin consultar a nadie fuera de la comunidad universitaria. Eso nos ha permitido seguir consolidando una calidad académica adecuada. Yo creo que los vaivenes que se están presentando en el ámbito, vamos a decir, de lo político del estado, no han repercutido en la calidad académica. Han repercutido, probablemente, en los recursos financieros, pero no en la calidad académica. Tenemos la gran satisfacción de que nuestros egresados día con día tienen el mundo abierto. Ya no son solamente miembros de esta comunidad del estado ni de la nación, ya pueden ir a trabajar a cualquier parte del mundo. Tenemos ejemplos, 20 de nuestros estudiantes fueron contratados para trabajos en Canadá. En las industrias de allá van a realizar tareas con la idea de que, si su desempeño es pertinente, las empresas les puedan ofrecer un trabajo permanente. Eso no se da porque los jóvenes de aquí tengan alguna deferencia en especial, se da por su capacidad y la calidad educativa que han recibido.
La comunidad estudiantil universitaria es atendida por personal académico, administrativo, de apoyo y mantenimiento, para una correcta operación se requiere garantizar salarios e insumos, así como otorgar prestaciones, ¿hay suficiencia presupuestaria para cubrir esas necesidades? ¿Cómo se ha negociado con la Union de Asociaciones de Personal Académico, con el Sindicato de Personal Administrativo y con el personal de confianza?
-Creo que tanto el sindicato académico como el administrativo han mostrado una gran institucionalidad. Se han mostrado muy leales a la institución, porque los incrementos salariales que han obtenido en los últimos años, que hemos obtenido, todos están muy abajo de la inflación real. El trabajador universitario ve mermados sus ingresos reales, porque los incrementos que nos han permitido ofrecer son mucho más bajos que la inflación. Ha habido un gran sacrificio de la comunidad universitaria, lo cual les agradezco mucho. Créanme que estamos luchando, y no es solo esta universidad, todas las universidades públicas estamos luchando porque los incrementos vayan arriba de la inflación, que es la única forma que se tiene para crecer. Desde la pandemia para acá no hemos podido tener incrementos salariales mayores de 4%, y la inflación en todos los años, y no se diga en la pandemia, fue del doble, a veces hasta casi el triple de ese 4%. En la época de la pandemia hubo inflaciones del 10.5%. La inflación real del 2025 fue de alrededor de 5.2 o 5.3%, y nos autorizan un 4%. Ese pequeño porcentaje siempre es en decremento del recurso que realmente le llega al trabajador. Por eso digo que es un grupo muy solidario, que está viendo la necesidad de la universidad y muchas cosas dependen de que ellos no sigan apoyando. Nosotros seguiremos gestionando, ante las autoridades, que lleguemos a un reconocimiento real. Si solamente te doy lo de la inflación, pues vas a seguir como toda la vida, no vas a poder crecer. No vas a poder hacer acciones que te permitan crecer tu patrimonio personal. Entonces estamos luchando por eso, que se reconozca la inflación y se logre un incremento un poquito mayor que la inflación.
En redes sociales y algunos medios, se habla de grandes salarios a los funcionarios y algunos académicos, de desigualdades o diferencias salariales notables de los maestros hora clase y del personal administrativo, además hay frecuentes denuncias del pago de pensiones exorbitantes a los exrectores, ¿cuál es la realidad en estos temas y qué trasfondos puede haber tras su recurrente difusión?
-Volvemos a lo mismo, si tú tienes un presupuesto autorizado por la federación, por la Secretaría de Educación Pública, en donde te permite solamente dar el incremento del 4%, pues el profesor hora clase y el trabajador se van quedando atrás. Entonces es una cosa que es real, los sueldos del universitario son muy bajos en relación con la responsabilidad que tiene. No es una decisión nuestra y todas las universidades públicas estamos exactamente igual, no creas que somos la única. Por otro lado, de los exrectores se ha hablado mucho. Ayer o antier, vi una resolución de la corte respecto a eso, y habla de que no pueden ser retroactivas las políticas que se han autorizado de la reducción de las pensiones doradas que se dicen. Yo creo que ningún exrector tiene una pensión dorada. Tiene una pensión que fue justa en su momento. Ahora hay que aclarar, el sueldo del rector no estaba topado. Hasta que llegó López Obrador, siendo presidente de la república, puso un tope: nadie podía ganar más que él. Ahí se toparon los sueldos de los rectores, pero antes de eso, si tú ya tenías tus derechos ganados de pensiones, tenías que recibir esa pensión, era de ley. Tú habías estado aportando para recibir esa pensión. A partir de que fue un decreto de López Obrador, hubo un tope salarial, y se ha respetado. No te puedo decir si es mucho o poco, pero la responsabilidad que tuvieron esos rectores, en su momento, justifica desde mi punto de vista, que recibieran la pensión que era acorde a lo que ellos habían tenido dentro de su proceso de trabajo en la universidad. Esos derechos adquiridos no se les pueden quitar.
En una comunidad muy amplia, siempre habrá conflictos e incidentes de todo tipo, se habla de desatención a casos de acoso, bullyng y otros abusos, se ha dicho que hay instancias inoperantes y protocolos inadecuados o mal aplicados, ¿qué seguimiento se da a las denuncias y como se sanciona a quienes incurren en faltas graves?
-Como comenté al principio, estamos trabajando en la actualización del protocolo de atención. Es un protocolo que tiene que estar vigente totalmente día a día, porque las condiciones han cambiado mucho. En mi época no había bullying, te hacían carrilla los compañeros y ya, pero ahora el término de bullying puede ser hasta digital, por medios. Todo eso del protocolo lo hemos estado actualizando. Recibimos todas las quejas en Derechos Universitarios. Derechos Universitarios hace un estudio y si considera que es necesaria la acción del Abogado General la solicita. Si el proceso lleva alguna sanción al trabajador, por decir un ejemplo, si hay que sancionar a ese trabajador con una suspensión, o incluso con separarlo de la comunidad universitaria, ese proceso tiene que llevarlo el Abogado porque ya es cuestión de derechos laborales. Si es una sanción que amerita nada más, por un mal comportamiento, una sanción no administrativa sino una sanción académica, la suspensión o la indicación de que se haga un aislamiento de la persona, entonces esa es una decisión que toma Derechos Universitarios, analiza y lo pasa a la comisión de Justicia Universitaria. Ahí se sube el caso y se ve que la sanción requiere 6 meses de castigo o de suspensión o una llamada de atención, eso lo decide la comisión. El año pasado 4 o 5 maestros fueron separados por acciones disciplinarias
La comunidad universitaria es amplia, plural y diversa, estamos en tiempos políticos en los que la participación se espera intensa, la UASLP, como institución, ¿permitirá el proselitismo en sus espacios, dará apertura a los partidos políticos, colaborará con las instancias electorales? ¿Cuál será su posicionamiento en este tema? ¿Las representaciones estudiantiles y los grupos organizados, los maestros y trabajadores, qué podrán hacer dentro de las instalaciones universitarias durante las campañas?
-Definitivamente no permitiremos ninguna participación dentro de las instalaciones universitarias de proselitismos políticos. Sin embargo, si pudiéramos permitir, en conjunto con las autoridades electorales, llevar a cabo un debate, como sucedió ya hace 5 años. Si las autoridades electorales organizan ese debate, podríamos prestar las instalaciones para que se lleve a cabo. Eso sí podríamos hacerlo, más no participar nosotros, ni en actos proselitistas, ni en ninguna acción relacionada con la elección.
Las organizaciones estudiantiles y las representaciones de maestros y trabajadores, ¿qué podrán hacer dentro de las instalaciones durante las campañas?
-En cuestiones de proselitismo político nada. En cuestiones personales por supuesto que pueden hacer lo que quieran, porque aquí hay libertad absoluta. Eso lo hemos hablado mucho, sobre todo con los consejeros alumnos, que son los que más fácilmente son sujetos de este tipo de presiones por fuera. Dentro de las instalaciones universitarias no debemos permitir el proselitismo político de ningún tipo. Si los grupos estudiantiles quieren ir fuera de las instalaciones universitarias a apoyar a un partido es una decisión de ellos, pero no es una cosa que la universidad esté fomentando.
En San Luis Potosí siempre se ha considerado potenciales candidatos a los rectores de la UASLP. Algunos llegaron a ser diputados o presidentes municipales, ¿hay la posibilidad de que, Alejandro Zermeño, aparezca como candidato en las elecciones del 2027?
-No ninguna, eso sí te lo aclaro, ninguna, y si quieres puedes apostar y vas a ganar, ninguna aspiración política. Yo creo que, si la universidad desea respeto de la comunidad política hacia la institución, la institución también debe respetar la política. Sería un absurdo de mi parte, ya sé que ha pasado, por supuesto que tenemos ejemplos de rectores que han sido diputados, presidentes municipales y funcionarios. Si ellos consideran que está bien, yo respeto, pero creo que el foro que te da la universidad es un foro académico y, como comentamos en una de las preguntas que hacías, es un foro notoriamente respetado en la sociedad. Cuando llegas a una reunión, que te tengan algunas deferencias por ser el rector, da mucho gusto, es muy honroso, pero de eso a aprovechar ese foro para brincar a la política, no se vale. Estamos exigiendo que la universidad esté libre de política externa y nosotros meternos a la política externa, creo que sería incongruente de mi parte.
En los 2 años que restan de su rectorado, ¿cuál considera que es su reto mayor y cuál es el proyecto que cree que no debe quedar pendiente?
-Hay muchos retos. El reto mayor para mí, para mí, sería fortalecer la educación en las comunidades de pueblos originarios. Eso es un proyecto que he estado trabajando con la Secretaría de Educación Pública, con el gobierno del estado, pero no les ha sido de interés. Por otro lado, yo creo que una de las cosas que no podríamos, o al menos yo trataré de que no quede excluida de este rectorado, es el buscar la autonomía financiera. Nos va a tocar un cambio del Congreso el próximo año, yo esperaría que, entre los meses que el congreso tome posesión y que se haga el cambio de rectoría, podamos trabajar con el nuevo Congreso para que busquemos esa famosa autonomía. Con el próximo congreso, digo, porque en este, definitivamente no hay ningún interés de hacerlo.
En una autoevaluación de su trabajo y de la motivación que lo llevó a buscar ser rector, ¿cuál sería el balance?
-Mucho más complejo de lo que me imaginé. Espero que cuando entregue la rectoría, a la persona que sea electa por el Consejo Directivo, le pueda entregar la universidad con todos los pendientes que tengamos en ese momento y las propuestas que pudiera tener de soluciones, para que el nuevo rector o rectora tome las decisiones que considere pertinentes. Yo diría que sí ha sido muy complejo. Porque cambiar una estructura que ya existía, con una forma de trabajar de la universidad que era ya muy conocida. Todos hacían y sabían hacia dónde iban. Era un grupo muy homogéneo el que dominaba la universidad. El cambio ha sido muy difícil, pero tenía que llegarse el momento de hacer ese cambio. Me tocó hacerlo y espero que la persona que lleguen a la rectoría que sigue, y las otras que seguirán, encuentren una universidad con más democracia.
Después del segundo informe de su segundo periodo, dicen que el rector debe empezar a preparar su sucesión, para que el que llegue le dé continuidad a su labor o, al menos, respete las líneas esenciales de sus proyectos. Alejandro Zermeño Guerra, ¿qué piensa al respecto?
-Yo creo que ya estamos, que ya estoy en ese proceso. Estoy tratando de dejar todo en orden para que la persona que siga conozca a la universidad mucho más pronto y que la curva de aprendizaje sea mucho menor que la que yo tuve. Qué persona será, no lo sé. Yo espero que se pueda considerar que yo aporté para que la universidad sea más democrática. En la elección de los directores, de los consejeros maestros, de los consejeros alumnos, créeme, no tengo ninguna injerencia. Antes se usaba que el rector citaba a las gentes y decía: “a ver, tú vas a ser, y los demás se cuadran porque él va a ser”. Yo, afortunadamente, evité eso y estoy muy contento. Te puedo decir que amistades mías, de toda la vida, desde niños, fueron candidatas a una dirección, no ganaron y sigo con su amistad de toda la vida, porque no intervine en que no ganaran. Es una cosa de la comunidad universitaria. Todos los directores, absolutamente todos, me tienen muy satisfecho con su trabajo y ninguno, quiero aclarar, ninguno puede decir que yo lo puse, ninguno me debe el puesto a mí. Me da mucho gusto que estén trabajando bien y que sean aceptados por la comunidad. Espero que los aspirantes se pongan a trabajar y te voy a decir, creo que una universidad que en ese momento va a tener 105 años ya está suficientemente madura para que pueda elegir al mejor rector o rectora en beneficio de la comunidad. Yo creo que ya estamos listos y si alguien de la comunidad universitaria tiene deseos de participar, es el momento de trabajar e ir conociendo la universidad. Irse dando a conocer en diversos ámbitos, ir conociendo qué se hace en otros, porque es imposible que estando tú en una facultad conozcas las otras 17 y los centros de investigación y todos los institutos. Si tienes interés en participar, pues ve conociendo, ve viendo las necesidades, para que dentro de tu proyecto puedas dar una propuesta que sea atractiva para la mayoría de la comunidad.
Para finalizar, agradeciendo su disposición para responder nuestras preguntas, algún punto especial que quiera comentar, algo que quiera agregar. Un mensaje a la comunidad universitaria y a la sociedad potosina.
-A la sociedad, le voy a decir que tengan confianza, que la universidad está trabajando honestamente con los recursos para que el beneficio máximo sea para nuestros estudiantes. Que ese beneficio se traspola inmediatamente a un beneficio social, a un beneficio para el estado y la nación. Por otro lado, le diría a la comunidad universitaria mi agradecimiento por su trabajo. Decirle que es muy trascendente el trabajo que hace el maestro, lo que hace día a día el trabajador universitario, académico y administrativo, es muy valioso. Parece pequeño el trabajo de la hora clase, el de la persona de mantenimiento, de la persona de intendencia. Parece un trabajo sencillo, pero ese pequeño grano de arena es lo que hace que esta institución sea muy sólida. Esto es como un engranaje de un motor, de un gran motor. Todos, seamos engrane grande, engrane pequeño, engrane pequeñísimo, todos, tenemos que estar trabajando en concordancia para que la máquina siga funcionando.
San Luis Potosi, S.L.P., 18 de mayo de 2026