Facultad de Medicina de la UASLP emite recomendaciones de primeros auxilios ante emergencia por golpe de calor

Ante las altas temperaturas que se registran en el territorio de San Luis Potosí, superiores a los 30 grados centígrados, especialistas de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) hicieron un llamado a la población para conocer y aplicar medidas de primeros auxilios en caso de una emergencia por golpe de calor, una condición médica que puede poner en riesgo la vida si no se atiende de manera oportuna.

De acuerdo con datos epidemiológicos nacionales, la temporada de calor 2026 en México inició oficialmente en marzo y, hasta la decimotercera semana epidemiológica, se han registrado 112 casos de golpe de calor y dos defunciones, lo que subraya la importancia de actuar con rapidez ante cualquier signo de alarma.

Especialistas universitarios explicaron que el golpe de calor ocurre cuando la temperatura corporal se eleva a 40 grados centígrados o más, afectando la capacidad del organismo para regular su temperatura. Entre los síntomas de alerta destacan piel caliente, seca y enrojecida, ausencia de sudoración, mareo, dolor de cabeza, taquicardia, confusión, falta de coordinación, vómito, pérdida de conciencia e incluso convulsiones.

Ante una situación de este tipo, la primera recomendación es solicitar de inmediato apoyo médico o comunicarse a los servicios de emergencia, ya que el golpe de calor requiere valoración clínica y monitoreo profesional.

Mientras llega la atención especializada, es fundamental trasladar a la persona afectada a un espacio fresco, ventilado o con sombra. Si es posible, debe colocarse frente a un ventilador o en un lugar con aire acondicionado para favorecer el descenso de la temperatura corporal.

Los especialistas señalan que también es necesario retirar el exceso de ropa para facilitar la pérdida de calor y aplicar compresas frías o paños húmedos en zonas estratégicas como cuello, axilas, espalda e ingles. Estas áreas concentran vasos sanguíneos superficiales que ayudan a acelerar el enfriamiento corporal.

En caso de que la persona se encuentre consciente, orientada y pueda tragar con normalidad, se le pueden ofrecer pequeños sorbos de agua fresca. Sin embargo, si presenta confusión, somnolencia, vómito o pérdida de conciencia, no deben administrarse líquidos, ya que existe riesgo de broncoaspiración.

La Facultad de Medicina advirtió que no se debe frotar alcohol sobre la piel ni administrar medicamentos como paracetamol o aspirina, debido a que estos no ayudan a reducir la temperatura en un cuadro de golpe de calor y pueden complicar la atención.

Además, la UASLP recomienda a la comunidad universitaria y a la población en general mantenerse bien hidratados, al consumir, por lo menos, dos litros de agua al día y evitar bebidas azucaradas o alcohólicas, pues por su efecto diurético, favorecen la pérdida de líquidos. Asimismo, exhorta a evitar la exposición directa al sol entre las 11:00 y las 16:00 horas; permanecer en espacios frescos y ventilados; utilizar protector solar con FPS 30 o superior con reaplicación cada dos horas, ya que las quemaduras solares reducen la capacidad de la piel para regular la temperatura corporal; así como vestir ropa ligera, holgada y de colores claros, para facilitar la regulación de la temperatura corporal.

Finalmente, la UASLP reiteró la importancia de la prevención y exhortó a la población a extremar cuidados, especialmente con niñas, niños, personas adultas mayores y pacientes con enfermedades crónicas, quienes son más vulnerables a sufrir complicaciones derivadas de las altas temperaturas.