En el marco de la conmemoración del Día Internacional del Yoga, que se celebra el 21 de junio, la doctora Sonia Alejandra Torres Sánchez, profesora investigadora de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) subraya la importancia de la práctica del yoga como una disciplina integral que contribuye al bienestar físico, mental y emocional.
Destacó que esta disciplina milenaria trasciende fronteras culturales y ofrece beneficios significativos en la vida cotidiana de las personas.
“Muchas veces pensamos que solo vamos a hacer posturas, pero la práctica es mucho más trascendental. Yoga significa unión, de la respiración, la claridad mental, la presencia y las posturas”, explicó la académica universitaria.
La especialista señaló que el yoga es una práctica accesible para todas las personas, sin importar edad o condición física, ya que existen diferentes modalidades que se adaptan a las necesidades de cada practicante. “El yoga es para todos. Hay prácticas adaptadas para distintos niveles y cuerpos; lo importante es estar en el tapete, respirar y estar presente”, afirmó.
Asimismo, destacó que la disciplina ha evolucionado con el tiempo y se ha diversificado, lo que ha permitido su adaptación a distintos contextos sociales y culturales. Sin embargo, subrayó la importancia de identificar prácticas adecuadas para cada persona, especialmente en el caso de adultos mayores o principiantes. “Lo más importante es mantener una mente de principiante, porque eso abre la curiosidad y permite fluir en el proceso”, añadió.
Respecto a los beneficios físicos, la investigadora explicó que el yoga puede contribuir a mejorar la salud general, incluyendo la activación del metabolismo, el movimiento corporal y la reducción del sedentarismo. No obstante, enfatizó que uno de los primeros cambios ocurre a nivel interno.
“El primer cambio es cómo te empiezas a sentir contigo mismo. El cambio empieza desde adentro y después se refleja hacia el exterior”, señaló.
La doctora Torres Sánchez también abordó la adaptación contemporánea de la práctica, como el llamado yoga facial u otras variantes, las cuales, explicó, consisten en ejercicios o técnicas que activan la musculatura y la circulación, aunque pueden diferir del yoga tradicional.
Sobre el inicio en la práctica, recomendó modalidades suaves como el hatha yoga, el yoga restaurativo o el kundalini, especialmente para personas con poca experiencia o movilidad reducida. “No se trata de frustrarse, sino de encontrar una práctica que se adapte a cada persona”, puntualizó.
Finalmente, la investigadora de la UASLP reflexionó sobre la relevancia del yoga en la vida cotidiana frente al estrés actual. “Una práctica consciente, aunque sea por unos minutos, te lleva a estar en el presente y cambia tu vida. Te vuelve más tolerante, mejora tu diálogo interno y transforma la manera en que te relacionas contigo mismo”, expresó.
Como recomendación práctica para quienes pasan largas jornadas frente a un escritorio, sugirió realizar breves pausas con ejercicios sencillos: elevar los brazos, realizar torsiones suaves y practicar respiraciones en ciclos de cuatro tiempos, lo que permite recuperar la concentración y mejorar el bienestar durante la jornada laboral.