Daniel Adame Osorio.
Los gobernantes si son autoritarios no admiten ni consideran la crítica. Tenemos un negro liderato en México desde agresiones hasta asesinatos a periodistas. Los casos por desgracia continúan y la memoria nos auxilia con Miroslava Breach, Javier Valdés o el caso del fotógrafo veracruzano, Rubén Espinoza, asesinado en Ciudad de México buscando refugio en la capital del país.
Un gobierno democrático escucha, respeta y considera la crítica y el gobierno de Morena ha reaccionado de modo inquietante, si consideramos por ejemplo:
Las trampas de la sobre representación con que accedió a la mayoría calificada.
La desaparición de los órganos autónomos constitucionales.
La sustitución de los jueces profesionales por los egresados del acordeón.
Quién es quién en las mentiras y desde la silla del águila reclamando derecho de réplica con toda la fuerza del Estado.
Si se controla a los medios, se evitarán las preguntas incómodas?
La defensa de las audiencias es una excusa para la censura?
Los lineamientos referidos para esa pretendida defensa de las audiencias estarán a cargo de un órgano colegiado del gobierno mexicano.
Algunas marcas de AMLO:
No se destruirá ningún árbol en la construcción del Tren Maya.
Se terminó la corrupción arriba…
La deuda pública no crecería.
Del Tintero.
Las audiencias deciden qué ver, leer o escuchar y qué no.
Desde la democracia en América, Tocqueville nos advirtió que la defensa de la libertad de prensa y la libertad de expresión debe ejercerse no por los bienes que generan, sino por los males que, gracias a su desempeño contribuyen a impedir.