Panem et Circenses

Toño Martínez

Desde tiempos del imperio romano, la táctica Panem et Circenses, “Al pueblo pan y circo” ha sido utilizada para distraer a la gente de los problemas graves por incompetencia de los gobiernos para resolverlos; equivale al opio para impedir el razonamiento, y dominar a las masas.

A dos mil años de distancia la frase del poeta y filósofo Juvenal y su aplicación ha tenido diversas traducciones adaptadas a la identidad de cada cultura e idiosincrasia pero la esencia es la misma.

En México el Panem et Circenses se transformó en «Dar Atole con el dedo» por las promesas, mentiras y engaños del gobierno, ofreciendo al pueblo espectáculos artísticos gratis con cantantes o grupos musicales famosos en plazas publicas, zócalos o estadios, cuyo ejemplo son la Ciudad de México, capitales y ciudades importantes de los estados al igual que en ferias y fiestas patronales.

Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum agarraron el modito de poner feliz a la gente con espejismos magnos, sin costo, para que la raza de bronce se olvide de la inseguridad, violencia, desapariciones, extorsión, sistema de salud y sin personal suficiente en clínicas ni insumos y con poco equipamiento y medicamento. De la carestía galopante que rompe la economía familiar.

El formato es copiado por gobernadores como Ricardo Gallardo Cardona en San Luis Potosí quien no escatima dinero que podría ser utilizado para resolver tantas necesidades sociales en pagar la papeleta de los artistas. Obliga a presidentes municipales a cooperar para ese fin metiéndolos en apuros pues en muchos casos sin indiorantes y tienen que pellizcar a programas federales destinados a obras para cumplirle al mandatario.

¿Cuánto gastan? No importa lo que cueste sino que mantengan adormilada a la gente para que no proteste no demande que cumplan su función.

En ese contexto cayó como anillo al dedo la Copa Mundial de Futbol que requirió y necesita millonarias inversiones para presentar ante el mundo a un México mágico musical y feliz que solo en la retórica oficial existe.

Hay que aclarar que un evento de esa magnitud llegue a México porque motiva a los jóvenes y también a adultos a hacer deporte por salud, pero malo que el acceso a estadios no sea para todos y a muchos los obligue a endeudarse para comprar un boleto.

La liberación del estrés por una fiesta dura poco, la realidad dolorosa del México cotidiano mucho.

¿Seguirán usando el circo maroma y teatro para esconder la desigualdad, y desactivar el mal humor general que sacude a nuestro país?

Cuando no importa lo que cueste en la actualidad en México es aplicada a la perfección tanto por el Gobierno Federal, Estatal y Municipal desde hace siete años como un somnífero colectivo