Con la presentación de 20 proyectos finales y la ceremonia de clausura, concluyó el Diplomado en Inteligencia Artificial Aplicada correspondiente al ciclo escolar 2025–2026, organizado por el Grupo de Ciencia e Ingeniería Computacionales con el apoyo del Centro Nacional de Supercómputo del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT).
El evento reunió a autoridades académicas, investigadores y estudiantes, quienes destacaron la relevancia de este programa como un espacio de formación especializada en una de las áreas más estratégicas del conocimiento contemporáneo.
Durante la sesión, se subrayó que la inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa para convertirse en una herramienta clave que está transformando la manera en que se realiza la ciencia, se diseñan sistemas de ingeniería, se aborda la salud y se toman decisiones en distintos sectores.
El presidium estuvo integrado por el director general del IPICYT, el doctor Luis Antonio Salazar Olivo; la secretaria académica, doctora Lina Raquel Riego Ruiz; el coordinador del Grupo de Ciencia e Ingeniería Computacionales, doctor José Luis Morán López; el coordinador del diplomado, doctor Salvador Ruiz Correa; el coordinador académico del Centro Nacional de Supercómputo, doctor Daniel Ignacio Salgado Blanco y el doctor Rubén Hipólito López Revilla, investigador emérito del IPICYT.Durante su intervención, los participantes coincidieron en que este diplomado representa la culminación de un proceso formativo exigente y profundamente transformador.
Se enfatizó que formar especialistas capaces de aplicar la inteligencia artificial con rigor científico y sentido crítico no es opcional, sino una necesidad esencial para el desarrollo del país.Uno de los aspectos más destacados del programa fue su carácter interdisciplinario.
Se resaltó que pocas veces se ha observado una convergencia tan poderosa entre disciplinas, lo que permitió reunir perfiles diversos y dotarlos de un lenguaje común enfocado en la aplicación de la inteligencia artificial a problemas reales, así lo señaló durante su intervención el Dr. Rubén López Revilla, investigador de la División de Biología Molecular.La generación de egresados proviene principalmente de centros públicos de investigación como el CIMAV, el propio IPICYT y el CIDESI, así como de la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional, el Tecnológico Nacional de México, universidades estatales, dependencias del gobierno federal y empresas del sector privado. Esta diversidad de origen implica que el impacto del diplomado se extiende a distintos ámbitos del país, incluyendo laboratorios, hospitales, plantas industriales y oficinas gubernamentales.En cuanto a los proyectos presentados, estos abarcan una amplia gama de aplicaciones.
En el campo científico, se desarrollaron propuestas relacionadas con el estudio de acuíferos y la modelación de sistemas biológicos. En ingeniería, se abordaron temas como la detección anticipada de fallas en maquinaria y la estimación de sistemas complejos. En el área de la salud, se presentaron iniciativas enfocadas en la predicción de cardiopatías a partir del análisis de electrocardiogramas , así como en el estudio de enfermedades como el cáncer, el autismo y la migraña.Asimismo, se destacaron proyectos orientados a la gobernanza, con soluciones tecnológicas para analizar denuncias ciudadanas y fortalecer plataformas públicas.
Más allá de la diversidad temática, las autoridades subrayaron que lo más valioso de estos trabajos es que parten de problemas reales, utilizan datos reales y tienen una clara intención de implementación.De esta manera, señalaron, la inteligencia artificial deja de ser un ejercicio meramente técnico para convertirse en una herramienta de transformación con impacto tangible en la sociedad.
No obstante, también se advirtió que los retos son significativos, ya que el avance de esta tecnología exige una mayor responsabilidad, rigor científico y conciencia ética por parte de quienes la desarrollan y aplican.Por su parte, el doctor José Luis Morán destacó que la pandemia dejó como aprendizaje el uso de herramientas digitales para la educación a distancia, lo que permitió ampliar el alcance del diplomado y llegar a regiones donde, en condiciones normales, no habría sido posible. Esta modalidad facilitó la participación de estudiantes de distintas partes del país, desde Cancún hasta Baja California, enriqueciendo el intercambio de conocimientos y experiencias.
Finalmente, las autoridades del IPICYT reconocieron el esfuerzo de los participantes y los exhortaron a continuar su formación y a aplicar lo aprendido en beneficio de sus comunidades y del país. Con ello, el diplomado en Inteligencia Artificial Aplicada se consolida como una iniciativa clave en la formación de talento especializado en México