Toño Martínez
Si los partidos políticos PRI, PAN y MC no dejan de lado su presunta fuerza electoral y no se van en alianza, poco o nada tendrán que hacer frente al Verde Ecologista y MORENA en las elecciones del 2027 en San Luis Potosí, como tampoco en la mayor parte de las 17 gubernaturas que se disputarán el 6 de junio del año siguiente.
La euforia que embriaga al Partido Revolucionario Institucional por haber inflingido la peor derrota electoral al Movimiento Regeneracion Nacional (MORENA) en Coahuila ganando los 16 Distritos Electorales es decir el Congreso Local es justificada, por supuesto, igual que la sublimación de su líder Alejandro Moreno Cárdenas -Alito- al presumirlo pero no prueba una recuperación absoluta del partido ni garantiza el triunfo en los comicios si va solo, en las 17 gubernaturas que se disputarán el próximo año.
Entre los estados donde se vislumbra que no tiene posibilidades es San Luis Potosí donde el Partido Verde Ecologista es una auténtica fortaleza.
Agregado a su debilitada militancia no tienen hasta ahora perfiles que resulten atractivos para el electorado potosino y necesariamente tendrán que buscar entre la sociedad civil pero primero deberán convencer de llevar sus colores porque la confianza está perdida.
Es casi un hecho que el PRI y el PAN irán en coalición pero juntos no alcanzarían los votos para ganar.
La otra es que los coqueteos de la dirigencia estatal del tricolor con el PVEM se convierta en su tabla de salvación al transformarse en una alianza real. Desde el domingo al PRI dejó de interesarle ir con Acción Nacional porque allá esta por perder su registro por la votación que no llegó ni al 3% de lo marcado en la Ley Electoral.
Ahora bien, los partidos necesitan candidatos a alcalde para los 58 municipios potosinos, uno para la gubernatura, 27 para Diputados locales y 12 para federales.
¿ Los tienen?
Quienes quieran sobran, pero no quienes puedan. Y las figuras que saltaron al ruedo para aprobar la aceptación popular no están para aventurar ningún resultado favorecedor; su abanderado en todo caso seguro sería Enrique Galindo Ceballos quien sin embargo no pinta para las nuevas generaciones de votantes y las anteriores poco las convence.
Por parte de MORENA la carta más visible es Gerardo Sánchez Zumaya pero no tiene oficio político, experiencia ni proyecto claro sino resentimiento contra el gobernador actual Ricardo Gallardo Cardona y eso, no le gusta a la gente.
El PRI recibió una inyección de adrenalina política con lo de Coahuila pero no es suficiente.