Lic. Abigail Morales Ortiz
El rostro de la paternidad hoy, entre el derecho, la evolución social y el vínculo inquebrantable. Amparado en el principio constitucional de igualdad ante la ley y la no discriminación por razones de género, el día del padre se presenta como una oportunidad para evaluar los derechos de los varones en el núcleo familiar.
Los recientes criterios de la Suprema Corte y las reformas en materia familiar han comenzado a derribar los antiguos estereotipos que limitaban al padre al rol de mero proveedor económico. Hoy en día, los derechos a la convivencia, la custodia compartida y el involucramiento afectivo pleno, no son solo prerrogativas del progenitor, sino derechos humanos fundamentales protegidos por el Estado.
El día del padre se ha celebrado históricamente entre regalos, reuniones familiares y felicitaciones afectuosas. Sin embargo, en la sociedad actual, esta conmemoración ha dejado de ser una simple fecha en el calendario comercial para convertirse en un profundo espejo de transformación social y reflexión. Ser padre hoy ya no se limita a cumplir con un rol automático o secundario; es una experiencia humana compleja que entrelaza la evolución jurídica, la responsabilidad económica y, por encima de todo, la entrega emocional.
El Reconocimiento Jurídico: Un Derecho de Doble Vía.
Este cambio cultural no ha ocurrido en el vacío; ha ido de la mano de una evolución legal sin precedentes. Jurídicamente, la paternidad ha transitado hacia el concepto fundamental de la corresponsabilidad. Los tribunales y las legislaciones actuales, guiados por el principio constitucional del interés superior de la niñez, reconocen que los padres no son sustitutos, sino piezas clave e insustituibles en el desarrollo integral de los menores. La ley empieza a entender que el derecho de un padre a estar con sus hijos es, al mismo tiempo, el derecho de los hijos a crecer con el respaldo, el cuidado y el amor de su padre.
Celebrar la paternidad hoy también implica reconocer su diversidad.
Hoy no solo conmemoramos a un padre, sino a un gran hombre por guiar con el corazón abierto en un acto de valentía diaria y comprender que la mayor recompensa es el amor de ser padre.