LOS ANIMALES DESTINADOS A LA ALIMENTACIÓN HUMANA PODRÁN SER DE ORIGEN DOMÉSTICO O SILVESTRE, SIEMPRE QUE SU APROVECHAMIENTO SE REALICE DE MANERA LEGAL, SUSTENTABLE Y TRAZABLE: DIP. GABRIELA GUADALUPE MARTINEZ VÁZQUEZ.
Con el objetivo de fortalecer la trazabilidad, calidad e inocuidad de los insumos destinados al consumo humano, así como establecer mayores controles para prevenir el uso de sustancias nocivas y garantizar la supervisión permanente de las unidades de producción, la diputada Gabriela Guadalupe Martínez Vázquez presentó una iniciativa de reforma a la Ley de Protección a los Animales para el Estado de San Luis Potosí.
La propuesta plantea modificar los artículos 48, 49, 50, 51, 52, 53 y 54 del ordenamiento estatal, con la finalidad de establecer disposiciones específicas para la producción, manejo, alimentación, transporte y sacrificio de animales destinados al consumo humano.
Dijo que la iniciativa establece que los animales destinados a la alimentación humana podrán ser de origen doméstico o silvestre, siempre que su aprovechamiento se realice de manera legal, sustentable y trazable, de conformidad con la legislación federal y estatal aplicable.
Asimismo, se plantea prohibir el aprovechamiento para consumo humano de especies clasificadas en alguna categoría de riesgo conforme a las normas oficiales mexicanas y disposiciones ambientales vigentes.
En el caso de especies silvestres, deberá acreditarse su procedencia lícita mediante los mecanismos de control y certificación correspondientes.
Martínez Vázquez, señaló que la propuesta contempla que las personas físicas o morales dedicadas a la cría, reproducción, engorda, manejo o comercialización de animales destinados al consumo humano cuenten con permiso, licencia o registro vigente ante la autoridad competente; certificación en materia de sanidad e inocuidad animal; cumplimiento de las disposiciones de bienestar animal, así como sistemas de trazabilidad que permitan identificar el origen, manejo y destino de los animales.
El otorgamiento y permanencia de estos permisos estaría condicionado al cumplimiento de inspecciones periódicas, con el propósito de garantizar que las unidades de producción mantengan de manera permanente las condiciones requeridas por la legislación.
De igual manera, se propone establecer obligaciones para propietarios, poseedores o responsables de las unidades de producción animal, entendidas como el conjunto de terrenos, infraestructura, maquinaria, equipo, animales y demás bienes utilizados en actividades agropecuarias.
Entre las medidas planteadas se encuentra garantizar condiciones adecuadas de alojamiento, alimentación, hidratación y manejo; espacios suficientes de acuerdo con la especie y etapa de desarrollo; ventilación, iluminación y temperatura apropiadas, así como atención veterinaria oportuna.
En materia de transporte y sacrificio, la iniciativa establece que los animales destinados al consumo humano deberán ser manejados en condiciones que protejan su salud, bienestar y trato digno. Las instalaciones deberán contar con áreas de resguardo adecuadas y los medios de transporte deberán evitar sufrimiento, estrés o lesiones, mientras que los procedimientos de sacrificio deberán realizarse conforme a la normatividad aplicable.
La propuesta también contempla prohibir cualquier acto que implique sufrimiento innecesario, dolor evitable o prácticas contrarias al bienestar animal. Respecto de las actividades de manejo pecuario, se plantea la adopción de medidas específicas para proteger a los animales ante condiciones climáticas extremas y garantizar su bienestar térmico. También se busca prohibir prácticas que pongan en riesgo su salud por exposición a frío, calor o humedad excesiva, incluida la esquila cuando las condiciones climáticas puedan comprometer su integridad.
Otro de los aspectos centrales de la iniciativa corresponde a la alimentación. Se propone que los animales estabulados o semiestabulados reciban insumos que cumplan con estándares de calidad, inocuidad y sanidad.
En este sentido, quedaría prohibido utilizar alimentos contaminados, en descomposición o provenientes de fuentes no autorizadas; aguas negras o residuales no tratadas para la producción de alimentos destinados a los animales; sustancias prohibidas o no reguladas, así como cualquier práctica que pueda comprometer la inocuidad de los productos de origen animal.
La iniciativa plantea además que, las autoridades implementen mecanismos de verificación, control y trazabilidad a lo largo de la cadena alimentaria, con la finalidad de fortalecer la vigilancia desde las unidades de producción hasta la obtención de los productos destinados al consumo humano.
La diputada Gabriela Guadalupe Martínez Vázquez señaló que estas modificaciones buscan fortalecer un modelo de producción responsable que permita proteger simultáneamente el bienestar de los animales, la sanidad de las unidades productivas y la salud de las personas consumidoras.
La iniciativa fue turnada a la Comisión de Ecología y Medio Ambiente del Congreso del Estado para su análisis y dictamen.